448 años de Tegucigalpa: una capital entre su historia y los desafíos del futuro

Tegucigalpa- La capital Tegucigalpa, llega a un nuevo aniversario atrapada entre su riqueza histórica y los problemas que ponen a prueba su capacidad para crecer de manera ordenada: tráfico, una severa crisis hídrica, vulnerabilidad ante las lluvias, acumulación de basura e inseguridad ciudadana y una población que supera los 1.3 millones de habitantes.

Cuatro siglos y medio después, la capital es una ciudad de contrastes. Es patrimonio, cultura, arquitectura y memoria histórica, pero también es una urbe sometida a una creciente presión por su expansión urbana, la congestión vehicular y las dificultades para garantizar servicios básicos a una población que continúa aumentando.

Las proyecciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúan en más de 1.3 millones de habitantes la población del Distrito Central. El crecimiento ha convertido a Tegucigalpa en el principal núcleo urbano del país, pero también ha profundizado desafíos que ya no pueden ser considerados coyunturales y que necesitan atención urgente.

Uno de los más sensibles es el agua. La crisis hídrica representa una de las principales preocupaciones para la población capitalina, actualmente con severos racionamientos de 12 días ante la sequía provocada por el fenómeno de El Niño, a la que ahora se suma la vulnerabilidad ante las lluvias y los efectos que estas provocan en una ciudad construida sobre una accidentada topografía y atravesada por quebradas y zonas de riesgo.

A ello se suma el colapso recurrente del tráfico, que consume horas de los capitalinos, incrementa el gasto en combustible y afecta la productividad. El problema de movilidad se vuelve todavía más complejo en una ciudad cuya infraestructura vial enfrenta el desafío de atender una población cada vez mayor.

En este escenario, el alcalde Juan Diego Zelaya reconoció que la celebración del aniversario ocurre en medio de dificultades. “Tegucigalpa es una ciudad coqueta, tiene un encanto que no tiene ninguna otra ciudad en Latinoamérica”, afirmó, al destacar la identidad particular de la capital.

El edil señaló que, aunque la intención era realizar una celebración de mayor magnitud, las condiciones actuales obligan a mantener una conmemoración más moderada. Entre las actividades previstas están una misa de agradecimiento en honor al patrono San Miguel Arcángel, pastel, mariachis, presentaciones de artistas jóvenes y fuegos artificiales en el cerro Juan A Laínez.

Pero más allá de los festejos, el aniversario vuelve a colocar sobre la mesa la pregunta de qué capital se quiere construir para las próximas décadas.

Menos tráfico, menos combustible

Como parte de las medidas para enfrentar la congestión y contribuir al ahorro de combustible, la Alcaldía del Distrito Central anunció en las últimas horas horarios escalonados para sus empleados y teletrabajo los viernes, medidas que se mantendrán hasta el 31 de diciembre.

La intención, explicó Zelaya, es evitar que todos los trabajadores ingresen y salgan a la misma hora y reducir la cantidad de vehículos en circulación.

“Aliviando el tráfico también ahorramos tiempo y combustible a la población”, sostuvo.

La municipalidad también asegura estar aplicando medidas internas de ahorro energético y de combustible, mientras mantiene trabajos de mantenimiento vial.

Según el alcalde, ya fueron concluidos trabajos de bacheo y señalización en sectores de Comayagüela y se trabaja en zonas como la Kennedy y Cerro Grande. También mencionó proyectos de infraestructura como los puentes de Germania y de la Colonia 21 de Octubre, además de obras en otros puntos de la ciudad.

El reto de dejar de crecer sin planificación

La discusión sobre el futuro de Tegucigalpa va más allá del bacheo o de aliviar temporalmente el tráfico. La capital necesita responder a problemas estructurales relacionados con agua, movilidad, vivienda, infraestructura, ordenamiento territorial y gestión del riesgo.

Historiadores y economistas destacan que una ciudad que concentra buena parte de la actividad política, económica y administrativa del país requiere soluciones de largo plazo para evitar que su crecimiento termine profundizando las desigualdades y las dificultades cotidianas de sus habitantes.

En materia de transporte, Juan Diego dijo que la alcaldía mantiene entre sus proyectos el Bus de Transporte Rápido (BTR). Zelaya informó que empresas de México, Brasil, Colombia y compañías nacionales han mostrado interés en participar en la prestación del servicio y que el siguiente paso será avanzar hacia la licitación, con participación de los transportistas locales.

La propuesta busca ofrecer un sistema de transporte más seguro y eficiente y modificar la experiencia de movilidad de los capitalinos.

También se trabaja en el proyecto de teleférico, en conjunto con organismos financieros y de cooperación, como parte de las alternativas que se estudian para mejorar la movilidad urbana.

Una capital que también tiene mucho que ofrecer

A pesar de sus dificultades, Tegucigalpa conserva activos que pueden convertirse en motores de desarrollo. Su condición de capital política, su patrimonio arquitectónico, sus iglesias, barrios históricos, tradiciones, espacios culturales y su particular geografía constituyen elementos de identidad que pocas ciudades pueden reproducir.

La recuperación de esa memoria también forma parte de la celebración. La iniciativa Real de Minas busca rescatar y divulgar la historia de Tegucigalpa para acercarla especialmente a las nuevas generaciones, añadió el edil capitalino.

Finalmente se plantea que el desafío está en convertir esa riqueza histórica y cultural del Distrito Central, en oportunidades de desarrollo, turismo, inversión y empleo, sin perder la identidad que distingue a la ciudad.LB

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