Se reeditan vendetas en Olancho

Tegucigalpa – Las disputas familiares con saldos trágicos ocurridas en los últimos años, reeditan espeluznantes vendettas suscitadas a finales del siglo pasado en Honduras.

– La Policía asegura que en 2019 se elevaron los homicidios esencialmente por las disputas y diferencias personales.

– El nuevo conflicto entre los Rivera y los Amador suma más de 20 muertos en los últimos años.

Estos episodios de violencia tienen retazos grises de historias esencialmente en la zona rural, para ser específicos en Olancho, el departamento más extenso y un componente de la ruta del narcotráfico en este país centroamericano.

La muerte violenta de siete personas
en la zona del Bajo Aguán
Las vendettas tienen antecedentes frescos en los departamentos de: 
ColónComayagua, Copán, Santa Bárbara, Yoro, Cortés, y Olancho, este último escenario reiterado de este tipo de sucesos violentos.

Vendetta es un término italiano que se refiere a “una venganza de un asesinato por medio de otro asesinato”. Ese concepto se popularizó en Honduras en las décadas de los 80 y 90 del siglo XX, especialmente en el departamento de Olancho con la disputa entre familias de los Nájera y los Turcios.

Insistentemente la Policía afirma que las diferencias personales y disputas familiares dispararon las estadísticas de homicidios en 2019, una tendencia que no ocurría desde 2012 cuando el país alcanzó el pico más alto de homicidios (89 por 100 mil habitantes).

Masacre de seis personas en Olancho

Nuevo conflicto Rivera-Amador

Tras los últimos episodios de homicidios múltiples ocurridos en Olancho, afloran que se trata por diferencias familiares entre los Rivera y los Amador.

El jueves de esta semana, seis miembros de la familia Lobo-Rivera fueron acribillados en la comunidad de Las Delicias, Catacamas, Olancho.

De acuerdo al relato de un presunto integrante de la familia Lobo-Rivera, los autores de la masacre son los Amador, un clan -según su testimonio- responsable del asesinato de al menos 22 miembros de su núcleo familiar.

El sujeto, que llamó telefónicamente al medio televisivo HCH, dijo que los Amador son responsables de varias masacres de sus familiares en los últimos años.

“Mi familia está muerta por culpa de Los Amador y si ellos van a seguir con eso, nosotros también lo haremos”, advirtió.

Asesinan a cinco personas en San Francisco de la Paz, Olancho

Narró que su tía fue anteriormente asesinada en San Francisco de La Paz, Olancho el pasado 16 de abril de 2019. En esa oportunidad perdieron la vida dos hombres y tres mujeres.

Asimismo, mencionó que el 13 de julio de 2019 fueron ultimadas tres personas en Guanaja Talgua, jurisdicción del municipio de Catacamas, los que también eran sus familiares (una hermana y dos primos).

“Los Amador pelean territorios en las Delicias de Río Blanco, y mi familia nunca se negó a dárselos y por ese motivo les viene la muerte a ellos”, contó.

Apuntó que un primo de él estaba “colaborando” bajo la figura de testigo protegido con el Ministerio Público. A ésta persona también le asesinaron la mamá, el papá y sus hermanos.

“No queríamos más sangre derramada por la información que él había dado (su primo). Él estuvo asociado con esta banda de Los Amador… el pleito de tierras comenzó desde 2012 desde que comenzaron su poderío en todo Catacamas, Juticalpa y todo Olancho”, reveló.

De su lado, la Policía atribuye esta nueva matanza a diferencias entre familias. Las primeras investigaciones determinan que el posible móvil del hecho se originó por supuestas enemistades personales derivadas por la posesión de un terreno, hipótesis que es investigada.

Wilfredo Meza ChotoEl entonces teniente coronel de la 115 Brigada de Infantería de Olancho, Wilfredo Meza Choto, en el pacto de no agresión firmado por las familias Turcios-Nájera

24 años del fin de vendetta Turcios-Nájera

El 2 de junio de este 2020 se cumplen 24 años de tregua que firmaron las familias: Nájera y Turcios. El pacto de reconciliación se firmó en 1996 en San Esteban, en el Valle de Agalta, Olancho.

Este terrible episodio en la historia dejó al menos 80 muertos en esa zona del oriente hondureño.

Las diferencias entre ambas familias nunca fueron precisadas por las autoridades de seguridad, aunque se habla de muchas teorías que dieron paso al baño de sangre que por muchos años agitó el ambiente en el vasto departamento.

Una de las teorías de la rencillas entre las familias reza que se originaron luego de una pelea de gallos en la que participaban dos miembros de ambos linajes.

La vendetta fue tal que en su momento el propio papa Juan Pablo II abogó para que se terminara la disputa familiar que reportó la caída de casi un centenar de personas.

Otro dato a resaltar es que en el pacto de no agresión firmado por las familias Turcios-Nájera fue originado por gestiones del párroco de Juticalpa, Alberto Gauccy y el entonces teniente coronel de la 115 Brigada de Infantería de Olancho, Wilfredo Meza Choto.

La histórica firma de paz la estamparon: Ramiro Turcios y Francisco Nájera, jefes de los clanes de ambas familias.

24 años después de la cruenta diferencia entre estas familias olanchanas, vuelve otro conflicto, que en el caso de no ser atendido por los cuerpos de seguridad, seguirá cobrando vivas en el ingobernable Olancho.

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