México – Los relatores de libertad de expresión de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA) harán este mes la «primera visita conjunta» a México de ambas organizaciones para analizar los riesgos para el ejercicio del periodismo en este país, informaron hoy fuentes de la ONU.
 

Un portavoz del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en México confirmó la «visita oficial» del relator especial de la ONU sobre libertad de expresión, el guatemalteco Frank La Rue, y de su homóloga de la OEA, la colombiana Catalina Botero, del 9 al 24 de agosto.

La visita es «la primera misión conjunta con la relatoría especial» de la ONU que hará una representante de la OEA especializada en libertad de expresión y protección a periodistas, agregó la misma fuente.

En principio están previstas reuniones con altos funcionarios del Gobierno mexicano, así como visitas a los norteños estados de Chihuahua y Sinaloa, y al sureño de Guerrero.

El primero de ellos es el que más homicidios asociados con el crimen organizado ha experimentado en México en los últimos años, entre ellos el del productor audiovisual y camarógrafo, Guillermo Alcaraz Trejo,del periódico Omnia, ocurrido el 10 de julio.

Por su parte, en Sinaloa, a un costado de la carretera Los Mochis-San Blas, el 16 de enero pasado apareció el cadáver de José Luis Romero, de 43 años, un periodista adscrito a la radio Línea Directa, con signos de tortura.

En Guerrero este año han sido asesinados cuatro periodistas, según la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex), el último de ellos el pasado 28 de junio.

Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), 64 periodistas han sido asesinados en México desde el año 2000 hasta la fecha y 11 están considerados como desaparecidos de 2006 a 2010.

Otras fuentes, como la Fundalex, señalan que son diez los comunicadores muertos de forma violenta en lo que va de este año y más de 70 en la última década.

Esta semana, dentro de los «Diálogos por la seguridad», con los que el presidente Felipe Calderón busca impulsar con agentes sociales una política de Estado contra el crimen organizado en México, el mandatario admitió que, con la ola de violencia que vive México, «la criminalidad se ha erigido en una amenaza a la libertad de expresión».

La visita de los enviados de la ONU y de la OEA se dará después de que cuatro periodistas mexicanos secuestrados por el cartel de Sinaloa fueran liberados, y en momentos en que se cuentan comunicadores asesinados y desaparecidos por la delincuencia organizada.

Anoche el presidente Felipe Calderón se reunió con directivos de medios de comunicación mexicanos a quienes les ofreció «apoyo (…) para evitar las amenazas, intimidaciones y los riesgos» que corren al informar y les pidió que «eviten hacer una apología del delito» desde esquemas de autorregulación.

En un encuentro celebrado en la residencia de Los Pinos inscrito dentro de los «Diálogos por la seguridad», la reunión de trabajo con 23 directivos de medios mexicanos sirvió al mandatario para pedir que contribuyan «de manera corresponsable a la lucha contra el crimen organizado».

El mandatario propuso a los dueños de televisoras, radios y prensa escrita «que discutan, analicen y, en su caso, adopten códigos y protocolos de manejo de información sobre seguridad con base en experiencias internacionales».

Les propuso también «difundir campañas para prevenir la violencia y las adicciones entre los jóvenes», «inhibir su reclutamiento por parte de los criminales» e incentivar «la cultura de la legalidad y la denuncia», y solicitó que abran espacios «para que la ciudadanía participe directamente en el debate público dirigido al fortalecimiento de la política de seguridad».

En el encuentro «los directivos de los medios de comunicación coincidieron en la importancia de que el Gobierno Federal informe de manera constante, oportuna y transparente en materia de seguridad», un reclamo que se ha hecho al mandatario desde distintos sectores sociales.