Tegucigalpa – El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, solicitó este viernes a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), medidas cautelares a favor del periodista Nery Adalberto Recarte, quien fue objeto de un atentado por hombres fuertemente armados que le infirieron varios disparos en su vehículo.
 

En el oficio remitido a la CIDH, Custodio hace una relación de hechos en las que destaca que el 11 de noviembre recién pasado, a eso de las 6:10 de la tarde, Nery Recarte, periodista y propietario de Canal 34 y la radio La Popularísima, ubicadas en Siguatepeque, departamento de Comayagua, fue objeto de un atentado por dos hombres armados.

Añade que los supuestos sicarios le dispararon al vehículo y un tiro impactó en la ventanilla del conductor y otro en la ventanilla posterior, tres disparos más en la pared frontal del edificio donde funcionan ambos medios de comunicación.

Recarte presentó la denuncia de inmediato ante la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), sin embargo, le ha sido imposible hablar con el agente asignado al caso, establece la misiva.

Además, indica que el Ministerio Publico investiga el hecho por tentativa de homicidio y que actualmente elementos del ejército le brindan protección.

“Por las razones apuntadas consideramos que con estos hechos se atenta contra la libertad de expresión y contra la seguridad e integridad de Nery Adalberto Recarte y su familia, por lo cual pedimos medidas cautelares a favor de la persona amenazada y se investiguen los hechos denunciados”, establece la carta remitida a la CIDH.

El ombudsman también hizo extensiva la denuncia ante la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión y a la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Víctima de extorsión en el 2012

En declaraciones a la prensa, Recarte, relató que el año pasado fue víctima de extorsión por parte de personas desconocidas.

Recordó que él estaba en la facultad de Derecho de la Universidad Católica cuando lo llamó su madre y le dijo fíjate hijo que me están extorsionando y que si no te van a matar a ti.

Agregó que todo se calmó y no le prestó ninguna atención, hasta que ocurrió el hecho del atentado del 11 de noviembre, donde, sin avisarle y pensando quizás que él ya había abordado el vehículo, procedieron a dispararle logrando impactar varios disparos en su vehículo.

Explicó que el atentado en su contra se perpetró en las instalaciones de canal 34 y radio la Popularísima, localizadas en el municipio de Siguatepeque, Comayagua.

“Es penoso, pero en este país muchas veces se sabe quién es el periodista asesinado, pero nunca se da con los responsables del caso”, cuestionó.

Recarte agradeció al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos por solicitar de inmediato, medidas cautelares para él y su familia y por darle seguimiento al caso.

Indicó que en este momento se están haciendo los trámites respectivos a través del Ministerio de Seguridad para que se le pueda dar la protección del caso.

El periodista y empresario de medios dijo desconocer las causas del atentado ya que tenía alrededor de un mes de estar en reposo porque le dio neumonía.

Comentó que tiene 17 años de manejar un programa y considera que es ilógico y extraño, que el día que llegó a laborar sin tocar temas calientes, aún y cuando el noticiero da para eso, acontece ese tipo de situaciones violentas.

Declaró que al momento del tiroteo, su conductor tuvo que tirarse al piso, pues de lo contrario lo hubiesen matado.

Recarte considera que ya es tiempo de ponerle un alto a este tipo de situaciones, “no entendemos si esto es por carácter empresarial de medios o por cuestiones de carácter político”.

Admitió que por parte del Ministerio de Defensa se le asignó seguridad desde el primer momento que aconteció el atentado.

APH se solidariza con la víctima

Por su lado, el presidente de la Asociación de Prensa Hondureña (APH), Carlos Ortiz, se apersonó al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos para solidarizarse con la víctima.

Ortiz condenó el atentado y demandó de los operadores de justicia investigar y no dejar en la impunidad este tipo acciones que ponen en riesgo la integridad física de periodistas y comunicadores sociales.

“No es posible que tantos crímenes y atentados contra periodistas queden en la impunidad”, señaló.

Honduras registró entre el 2010 y lo que va del 2013 la muerte violenta de 30 periodistas y comunicadores sociales, cifra que representan el 81% de los 37 que murieron desde el año 2003.

De los 37 casos registrados, desde noviembre del 2003 a la fecha, apenas uno ha sido objeto de sentencia condenatoria.

El 11 de septiembre de 2012, el Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula condenó a Jonathan Cockborn Delgado, a purgar una pena de 28 años de cárcel por los delitos de homicidio simple y robo cometido en perjuicio del periodista Georgino Orellana, hecho ocurrido el 20 de abril de 2010.

Sin embargo, hay 36 (97 por ciento) casos cuyos responsables están gozando de impunidad, con lo cual queda demostrado, dijo Custodio, que Honduras sigue siendo un país sin justicia para las víctimas ni castigo para los victimarios.