Tegucigalpa- El pastor del Centro Cristiano Internacional, René Peñalba criticó este jueves fuertemente el accionar del gobierno por la falta de implementación de un plan de seguridad y el débil papel de las iglesias en el país al tiempo que expresó que el Plan de Nación del gobierno le revuelve el estómago y le dan ganas de vomitar.
 

Lamentó que la falta de un cordón de seguridad, haya desembocado en una complicidad para que personas de otros países vengan a establecer sus actividades delictivas en Honduras, porque este es un “potrero”.

Agregó que Honduras al igual que México, son producto del desplazamiento del crimen organizado que antes se concentraba en Colombia, eso es lo que nos tienen en estos momentos inmersos en este problema.

“Nos dormimos y no reaccionamos a tiempo estableciendo un verdadero cordón de seguridad para la sociedad, ya la gente no quiere hablar porque tiene miedo y esto lo advertíamos nosotros cuando le decíamos a la gente que Honduras estaba cayendo en un deterioro, ahora los crímenes son el pan de cada día”, cuestionó.

Agregó que los hondureños tienen que reaccionar como sociedad ya que todos han fallado incluida la iglesia cristiana, pero la reacción no es con politiquería, sino con respuestas contundentes, creando una estructura solida de trabajo.

Señaló que “la responsabilidad es del gobernante ya que para eso le pagan, por proteger a la nación, en brindar salud, educación, vivienda, trabajo, lo lamentable aquí es que Honduras vive de plan en plan y proyecto de país que lo único que dan es ganas de vomitar ya que desde que yo estaba pequeño los vengo escuchando”.

“Yo escuchó sobre Plan de Nación y Visión de País, ya mi lo que se me revuelve es el estómago y me dan ganas de vomitar, porque yo vengo escuchando de Plan de Nación y Visión de País ya días y aquí no pasa nada más que cosas malas, yo no sé si es puro cuento, si es puro papel, teoría o si solamente la práctica nuestra es tan pésima que los planes nuestros son buenos, pero los ejecutores hay que mandarlos a freír papas”, criticó.

En cuanto al papel de la iglesia, dijo que “nosotros también andamos mal porque no es posible que las iglesias estén llenas y el país esté lleno de maldad”.

Según el religioso, “si el mensaje que brinda cada pastor fuera contundente, directo hacia la conciencia ciudadana entonces no habría tanta maldad corriendo”.

“Debemos de dejar de construir reinos personales, porque cada pastor con su reino y al país que se lo lleve el diablo y no debe de ser así”, arguyó.

A criterio de Peñalba “la religión la han prostituido, hay trafico de intereses, influencias y hasta de dinero que reciben los pastores en los diferentes gobiernos, los curas que ni hablen porque fueron los primeros en tomar esos dineros”.

Peñalba comparó la actividad política en el país como “una potra que todos quieren jugarla; hoy todos quieren ser políticos y no tienen ni la más remota capacidad para meterse en una materia tan compleja como es esa y a mí me preocupa un Congreso Nacional lleno de caras nuevas que no saben nada, porque cuando yo era niño había gente que tenía la capacidad y la condición y quedan muy pocos de esos hoy en día”.

“La política en Honduras ya es una cosa tradicional, gracias a Dios hay grupos emergentes, que están ahí buscando, haciendo sus propuestas, tratando de conseguir el interés del pueblo, vamos a ver qué pasa, los resultados son los que deciden todo”, acotó.

Respecto a la participación de pastores evangélicos en la política, manifestó que “zapatero a tu zapato”, pues no concibe como un religioso puede tener tiempo para dedicarse a predicar y al mismo tiempo estar haciendo política.