Ocho niños quedan huérfanos tras masacre de hondureños en Houston, Texas

Orica – Tras la masacre que dejó tres hondureños sin vida el pasado domingo en el estado de Texas en Estados Unidos, los familiares lamentan que ocho menores de edad ahora han quedado desprotegidos ya que eran los hoy occisos quienes proveían el sustento de las humildes familias.
 

Las víctimas que respondían a los nombres de José Manuel Vargas Linares (40), Noel Castillo Lagos (37) y Marco Antonio Sierra (46) eran originarios del municipio de Orica en el departamento de Francisco Morazán, Honduras.

La esposa de Vargas Linares entre lágrimas pidió ayuda al presidente Juan Orlando Hernández para realizar el trámite de repatriación lo más pronto posible.

Asimismo, notificó que Linares deja cinco hijos entre los que se encuentran tres niñas y dos niños quienes ahora no tienen un padre que velen por ellos.

En medio de su consternación expresó que su esposo salió del municipio antes mencionado en busca de mejorar sus condiciones de vida sin pensar que encontraría la muerte en el país norteamericano.

Por su parte, José Ángel Castillo, hermano de Noel Castillo, informó que su familiar deja dos hijos menores de edad y uno que vienen en camino ya que la esposa de la víctima de esta masacre se encuentra en estado de embarazo.

En ese orden, también solicitó la intervención de las autoridades pertinentes para trasladar los cuerpos sin vida de los tres hombres hasta este municipio ubicado en la parte norte del departamento de Francisco Morazán.

Pese a que Marco Antonio Sierra de 46 año no deja niños pequeños, su hijo mayor Elmer Sierra, clamó justicia y que se le informe por parte de las autoridades que fue lo que sucedió el domingo por la tarde en la residencia de los hondureños asesinados la cual se ubicaba en la Calle Rosario en la avenida Álvarez en Río Grande, Texas.

“Yo no sé nada, le marqué a mi padre y me contestó un oficial quien me dijo que hubo un homicidio, pero desde allí no he recibido ninguna notificación”, relató el hijo de Sierra.

Los familiares, amigos y vecinos de los desafortunados hondureños se reunieron la noche del lunes alrededor de una fogata en el Barrio Lempira en la municipalidad de Orica, lugar donde se dedicaban a la agricultura.

Hasta el momento se conoce que la Policía de McAllen investiga a Eduardo Moreno, de 24 años de edad, a quien suponen responsable del hecho sangriento.

En un reporte preliminar se señala que en la residencia donde se suscitó el crimen se encontraron casquillos de armas de grueso calibre, así como una granada de fragmentación la cual no explotó pero da apertura a la hipótesis que los malhechores quisieron quemar la vivienda tras haber logrado su objetivo.

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