Tegucigalpa – Al menos 3 mil 613 mujeres perdieron la vida en forma violenta, entre el 2002 y junio de 2013 (11 años y medio), revela un informe divulgado por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), que además, establece como uno de los principales hallazgos, que más del 90% de los casos se encuentran en la impunidad por falta de investigación.
 

– En 41 meses de gestión del presidente Lobo (2010/junio 2013), se reportó la muerte violenta de, al menos de 1 mil 823 mujeres que representa el 50% del total registrado desde el año 2002, además, centenares de mujeres han sido víctimas de agresiones y atentados la mayoría en la impunidad.

De acuerdo al informe, en Honduras persiste una grave situación de desigualdad y discriminación contra las mujeres, situación que limita el ejercicio pleno de sus derechos humanos y libertades fundamentales, lo cual se traduce en formas de violencia en los ámbitos públicos y privados.

Añade que es motivo de preocupación el incremento anual de muerte violenta de mujeres, sobre todo, por el ensañamiento y el tipo de violencia que se utiliza en cada caso.

El ensañamiento que hay por parte del o los victimarios es, sin duda, el más grave delito de violencia contra la mujer, señala el documento.

Ramón Custodio, titular del ente estatal de derechos humanos, condenó la situación de violencia a la que están expuestas las mujeres en el país y lamentó que en los últimos 3 años y medio un promedio de 45 perdieran la vida mensualmente en circunstancias violentas.

En promedio, Honduras registró en el 2010 la muerte violenta de 32 mujeres mensuales, cantidad que aumentó a 43 en el 2011, un año después se incrementó a 50.5 y cerró en el primer semestre del 2013 en 54 víctimas por mes.

Custodio lamentó la persistencia de una acción estatal no diligente ante esta problemática, en la cual, incluso, no existen estrategias de carácter preventivo ni investigativo, situación que contribuye al predominio de la impunidad.

Por ello urgió a las autoridades encargadas de la seguridad en el país mayor efectividad en sus actuaciones hasta dar con el o los responsables y ponerlos a la orden de los tribunales.

Se estima que más del 90 por ciento de los victimarios de mujeres son “desconocidos” para las autoridades encargadas de la investigación.

Más de 1 mil 800 mujeres
murieron en gobierno de Lobo

De acuerdo al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, en 41 meses de gestión del presidente Porfirio Lobo (2010/junio 2013), se reportó la muerte violenta de, al menos, 1 mil 823 mujeres que representa el 50% del total de víctimas registradas desde el 2002.

La situación de violencia que sufren las mujeres, en Honduras, es de tal magnitud que en el primer año de gobierno del presidente Porfirio Lobo se registró la muerte de 385 de ellas, cifra que aumentó a 512 en el 2011 y cerró el 2012 con 606, es decir, un promedio durante este último año de 50.5 mensuales ó 1.66 víctimas diarias.

La muerte violenta de mujeres experimentó un alza significativa en los últimos años si se toma en cuenta que en 2010 se registraba, en promedio de 32.08 víctimas mensuales ó una cada 23 horas, mientras que en el primer semestre de 2013 el promedio aumentó a 55.33 víctimas mensuales o una cada 13 horas.

Mujeres víctimas de las armas de fuego

Se estima que alrededor del 77% de las mujeres mueren víctimas de las armas de fuego, el resto perdieron la vida producto de heridas de arma blanca y asfixia por estrangulamiento, entre otros.

El documento señala que la mayor parte de las mujeres pierden la vida violentamente en plena calle, en la vivienda donde reside, otras son encontradas en abismos, taxis, hospedajes, hoteles, solares baldíos y hasta en la orilla de los ríos.

El informe establece que seis de cada diez mujeres son ejecutadas, por sus victimarios, en plena vía pública, otras de las víctimas pierden la vida en su lugar de trabajo, solares baldíos, transporte privado o público y, en algunos casos, en hoteles.

Sólo en 2012, alrededor de 369 mujeres, que representan el 61% de las víctimas, perdieron su vida en la zona urbana mientras que 237 (34%) en la zona rural.

Los barrios y colonias de Tegucigalpa y San Pedro Sula, son los lugares de mayor peligro para las mujeres, ya que es donde se registra el mayor número de muertes violentas.

Los principales victimarios son, en su mayoría, personas desconocidas, sin embargo, hay casos en donde el principal responsable es el compañero o el ex compañero de hogar, un familiar, el novio o el ex novio y hasta miembros de maras.

Alrededor del 45% de las mujeres que mueren violentamente en Honduras, víctimas de homicidios, están en un rango de edad entre los 15 y los 30 años. Otro sector vulnerable son las mujeres comprendidas entre los 31 y los 45 años.

De lo anterior se desprende que el 75% de las mujeres víctimas de las armas de fuego, armas blancas y otras armas contundentes, están en el rango de 15 a 45 años de edad.

Feminicidio, la más grave violación
a los derechos de la mujer

De acuerdo al documento, el sicariato es una de las modalidades utilizadas para ejecutar mujeres, ya que el victimario ubica a la víctima, le da muerte y posteriormente huye de la escena del crimen.

En un alto porcentaje de femicidios bajo la modalidad de sicariato, el victimario permanece como desconocido o por establecer, lo cual implica la imposibilidad de identificar las razones del por qué las mujeres están siendo asesinadas o el riesgo de que esas muertes queden impunes.

Custodio expresó que el feminicidio constituye la mayor y más grave violación de los derechos humanos de la mujer, por tratarse de la eliminación de la vida, principal bien jurídico protegido por los sistemas jurídicos nacionales e internacionales.

Además, se constituye en un desafío para Honduras en su esfuerzo por garantizar un avance significativo hacia una cultura de respeto a la dignidad humana de todas las personas, sin discriminación de ninguna índole.

El feminicidio es entendido como la muerte violenta de una mujer por razones de género, con odio y desprecio, por su condición de mujer.

El 6 de abril de 2013, entró en vigencia el Decreto Legislativo No. 23-2013, que reforma por adición el Código Penal que incorpora la figura penal del feminicidio, con penas entre 30 y 40 años contra los actores de muertes violentas de mujeres.