spot_imgspot_img

Mantienen en Chile el arresto domiciliario total a millonario pedido por EEUU

Santiago de Chile – La Corte Suprema chilena rechazó este lunes reducir o cambiar la medida cautelar que pesa sobre el exfabricante de armas Carlos Cardoen, por el que Estados Unidos solicitó su detención con fines de extradición.

Fuentes judiciales señalaron que la defensa del millonario empresario solicitó reducir su arresto domiciliario total que mantiene desde mediados de abril para permitirle salir durante el día de su fundo en Santa Cruz, unos 180 kilómetros al sur de Santiago.

El pasado 16 de abril, el juez especial de la Corte Suprema, Carlos Aránguiz, ordenó el arresto y, además, levantó el secreto de la investigación contra el actual empresario, mientras se resuelve la solicitud realizada por el Departamento de Justicia de EE.UU., que lo acusa de vender armas a Irak.

Además, el juez Aránguiz dio dos meses de plazo para que Estados Unidos formalice su solicitud en contra del chileno, quien tiene sobre su persona una alerta roja en Interpol desde 1993, lo que le ha impedido varias veces salir del país.

La defensa que representa a Cardoen, pidió a la Justicia chilena modificar la medida cautelar argumentando “razones humanitarias”, dado que su representado tiene ya 77 años y condiciones de salud delicadas.

No obstante, los abogados representantes de Estados Unidos en Chile por este caso, Alfredo Etcheberry y René García, rechazaron el argumento precisando que Cardoen cuenta con todas las comodidades requeridas, asistencia de personal adecuado, entre otras cosas.

Cardoen, exfabricante de armas, tiene una denuncia del Gobierno de EE.UU. por exportación ilegal de circonio, un mineral estratégico utilizado en la fabricación de bombas de racimo y que fue vendido en Irak.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile confirmó el pasado 26 de marzo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó la detención con fines de extradición del empresario chileno Carlos Cardoen por presunta exportación ilegal de mineral estratégico.

El empresario chileno, que ha desarrollado inversiones en los sectores metalúrgico, químico, agroindustrial y turístico, fue acusado por Estados Unidos de haber vendido 29.000 bombas de racimo a Irak por 200 millones de dólares.

En ese entonces, Industrias Cardoen se convirtió en uno de los principales proveedores de bombas de racimo del régimen de Saddam Hussein en Irak.

El giro ocurrió cuando Hussein invadió Kuwait (1990), y el entonces líder iraquí pasó a ser un indeseable para el Gobierno estadounidense, que acusó a Cardoen de contrabando de circonio, material indispensable para la construcción de las bombas de racimo.

El chileno fue además uno de los principales abastecedores de armas del mercado interno durante el período en que Estados Unidos impuso la enmienda Kennedy, que impidió la venta de armas a Chile durante casi 20 años a raíz de las violaciones a los derechos humanos de la dictadura (1973-1990).

En 1986, y tras una explosión en la fábrica de bombas de racimo que el empresario tenía en la ciudad norteña de Iquique, donde murieron 29 trabajadores, cerró esta planta y la trasladó a Irak, donde la abandonó durante la Guerra del Golfo.

spot_img
spot_img

Lo + Nuevo

spot_imgspot_img