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Legisladora pide el retorno de Kenji Fujimori al Congreso de Perú

Lima – La parlamentaria peruana Maritza García anunció este martes que pedirá al Consejo Directivo del Congreso de su país que debata el eventual retorno a las tareas legislativas de Kenji Fujimori, el hijo menor del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

Kenji fue suspendido de sus funciones en junio pasado con el voto mayoritario del partido Fuerza Popular, que lidera su hermana Keiko, mientras se le investiga por una presunta negociación de votos para evitar que en diciembre de 2017 se aprueba la destitución del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski, a cambio de que este indulte a su padre, quien el miércoles pasado volvió a prisión.

«Ahora que la situación ha cambiado, tras la recomposición del Consejo Directivo, ahora que tenemos un nuevo Congreso, se debe ver el caso de Kenji Fujimori por un tema de justicia», declaró García a la agencia oficial Andina.

La legisladora, que fue parte de un grupo disidente de Fuerza Popular encabezado por Kenji, señaló que este martes presentará una solicitud formal al presidente del Congreso, Daniel Salaverry, para que determine cuándo el Consejo Directivo podría abordar ese tema.

«Una vez que llegue allí, se decidirá si efectivamente le corresponde regresar, pues ya pasaron 120 días (de suspensión), el máximo que establece el Reglamento del Congreso para una sanción, algo que nunca se tomó en cuenta por el abuso de poder de Fuerza Popular», enfatizó García.

La congresista refirió que se debe tomar en cuenta que la investigación que sigue la Fiscalía contra Kenji aún no ofrece ningún resultado sobre un presunto acto de corrupción en su apoyo a Kuczynski.

García hizo su anuncio un día después de que Fuerza Popular perdiera el control del Consejo Directivo del Congreso tras la decisión de la Junta de Portavoces de recomponer esa instancia, en la que ahora tendrá 10 de las 24 representaciones.

La medida se tomó después de que en las últimas semanas el fujimorismo sufriera la dimisión de seis legisladores, entre ellos el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, lo que llevó a las demás bancadas a pedir la «reconfiguración» de la directiva y las comisiones del parlamento.

Con estas dimisiones, el fujimorismo se quedó con 55 escaños, ya que en diciembre de 2017 sufrió su primera crisis interna, con la renuncia de Kenji y otros diez legisladores, en medio del intento fallido de Fuerza Popular de destituir a Kuczynski.

Hasta ahora el Congreso era dominado por Fuerza Popular, que en las elecciones de 2016 obtuvo una mayoría absoluta de 73 de los 130 legisladores, y ocupaba 14 de los puestos en el Consejo Directivo.

Si bien el fujimorismo seguirá ocupando más puestos en el Consejo Directivo, perderá la mayoría absoluta y, por tanto, se verá obligado a negociar con las demás bancadas para adoptar acuerdos.

García dijo, al respecto, que la recomposición del Consejo Directivo fue una decisión «democrática y necesaria» para equilibrar poderes al interior del Parlamento.

«La mayoría que tenía Fuerza Popular permitió el abuso de poder, bastaban sus votos y del Apra para exonerar proyectos de ley y agendar temas que ellos creían convenientes. Hoy el suelo está parejo», concluyó.

Fuerza Popular afronta actualmente una investigación fiscal por lavado de activos vinculado con presuntos aportes de la constructora brasileña Odebrecht que ha llevado a Keiko Fujimori y a varios de sus principales colaboradores a recibir 36 meses de prisión preventiva. 

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