Miami (EE.UU.) – La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó hoy «profunda preocupación» por el secuestro de cuatro reporteros en México y pidió al Gobierno actuar con urgencia para garantizar la vida de los periodistas y los derechos de la sociedad en general.
 

«Observamos con gran preocupación como la violencia sigue expandiéndose en el país, sin que se encuentren herramientas adecuadas para que la prensa pueda hacer su trabajo sin temor a represalias», expresó el presidente de la SIP, Alejandro Aguirre.

Aguirre, subdirector de Diario Las Américas con sede en Miami, expresó solidaridad con las familias de los periodistas y sus colegas.

Los reporteros, Jaime Canales, camarógrafo de Multimedios Laguna; Alejandro Hernández, camarógrafo de Televisa Torreón; Héctor Gordoa, enviado de Televisa México y Oscar Solís, reportero del diario El Vespertino, fueron secuestrados el lunes pasado luego de cubrir un motín en un centro penal de readaptación en el estado de Durango.

Según informaron hoy a Efe fuentes de Televisa Laguna, uno de los comunicadores fue liberado en perfecto estado de salud, sin conocer detalles sobre los demás retenidos.

De acuerdo a información local, los periodistas secuestrados se comunicaron el lunes en la tarde con sus respectivos medios para comunicar sobre las condiciones de los captores, presuntamente miembros del Cártel de Sinaloa, quienes exigían la transmisión de tres vídeos.

En los audiovisuales se observa a un grupo de desconocidos denunciar la supuesta complicidad del grupo Los Zetas con autoridades policiales de las ciudades limítrofes de Torreón, en el estado de Coahuila, y Gómez Palacio y Lerdo, en Durango, según la SIP.

«A principios de este año estuvimos con una misión internacional de la SIP en Durango y justamente en aquel momento recogimos el temor de los editores y periodistas de la región, quienes expresaban públicamente que si el Gobierno no actuaba de inmediato preveían una escalada de la violencia contra la prensa», dijo Aguirre.

El directivo lamentó que «ya hemos llegado a esta situación».

En el foro de la SIP, celebrado el 16 de febrero de este año, editores de periódicos mexicanos de los estados de Durango, Coahuila, Sinaloa y Sonora, demandaron a las autoridades federales y estatales mayores garantías para ejercer el periodismo.

Los editores reclamaron en un documento, «Declaración de Durango», por la «inacción a combatir el clima general de violencia» por parte de las autoridades nacionales y estatales.

Solicitaron la federalización de los crímenes contra periodistas y la creación de «vocerías conjuntas – policía judicial, ministerio público y ejército» – a fin de que los medios de comunicación puedan acceder a información oportuna y transparente sobre sucesos violentos.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, director editorial del diario San Antonio Express-News, en San Antonio (Texas), hizo un llamado para que los reporteros «sean liberados de manera inmediata y en condiciones óptimas».

Aguirre y Rivard reiteraron, en nombre de la SIP, «su apoyo a todos los medios de comunicación mexicanos y, particularmente, a aquellos directamente afectados».

Asimismo, destacaron que «son estos los momentos en los que debe consolidar la solidaridad y el trabajo conjunto entre comunicadores para la búsqueda de un bien común».

La SIP ha reclamado a las autoridades mexicanas por la desaparición este año de ocho periodistas, seis de éstos secuestrados en Tamaulipas entre febrero y marzo pasado.

La organización hemisférica también ha reiterado en varias oportunidades por el esclarecimiento de los 10 periodistas ultimados durante este año.