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La seriedad de Ancelotti

Madrid.- El semblante de Carlo Ancelotti en sus comparecencias públicas ha ido cambiando en su segunda temporada a los mandos del Real Madrid. Las bromas que dejaba en cada rueda de prensa o su sonrisa cuando tira de ironía, se ha tornado en una seriedad que muestra su disconformidad con asuntos que le afectan.

Tras dar al madridismo la ansiada Décima Copa de Europa, la segunda temporada de Ancelotti comenzó con un aspecto que dejó en evidencia pública la poca palabra de un entrenador del Real Madrid en algunas decisiones deportivas. El club empujó a marcharse a Diego López, el que era su portero de confianza y el que jugaba más partidos en todo un año al ser elegido para la competición doméstica, la Liga BBVA.

La disconformidad del cuerpo técnico con la decisión del club la mostró el entrenador de porteros, Villiam Vecchi, con una carta en la que destacaba las virtudes como futbolista y persona de Diego López. Nunca se le escuchó un elogio a Iker Casillas. Tampoco hubo palabras para el nuevo fichaje, el costarricense Keylor Navas.

Aunque la satisfacción de Ancelotti con su plantilla es mayor que la pasada campaña, el asunto Di María le tiene en vilo hasta final de mes. Sabe que si el argentino consigue marcharse del Real Madrid pierde un perfil de jugador insustituible en el actual plantel.

El italiano fue clave para reconducir el comportamiento del extremo argentino cuando a mitad de la pasada campaña echó un pulso público al club por una mejora económica que no llegó y hasta se enfrentó a la afición. La mano de Ancelotti se notó para reconducir una situación abocada a un triste final. Di María reaccionó en el campo y acabó siendo jugador decisivo en el doblete. Ahora se quiere marchar, el club aceptaría un suculento traspaso y el técnico cuenta los días para que acabe el mercado sin que se cierre una operación.

Salió tenso a la sala de prensa del Santiago Bernabéu tras el empate a dos minutos del final del Atlético de Madrid en la ida de la Supercopa de España, con la preocupación por la lesión de Cristiano y el enfado por ceder un gol por falta de concentración en el primer duelo de la final cuando llegaba a su fin. Las palabras del ‘Cholo’ Simeone, asegurando que Di María es el mejor de la plantilla, fue lo que faltó para una respuesta poco habitual en Ancelotti.

Dos días después su rostro no cambió en vísperas del duelo de vuelta. Capeó todo un año con un debate interminable en una portería en la que optó por la alternancia Casillas-Diego López y le dio buen resultado. Ahora, ya no responde con la entrada en escena de Keylor. Ni desveló quien jugará en el Calderón, ni si tendrá continuidad en el inicio liguero. Hastiado del tema. Muestra una seriedad hasta ahora desconocida. El desenlace de la Supercopa de España y la opción de firmar el segundo de los seis títulos a los que opta el Real Madrid esta temporada, puede rebajar la tensión.

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