Tegucigalpa – Para establecer el grado de responsabilidad en que pudieron haber incurrido tres servidores policiales asignados en Tomalá, Lempira, quienes han sido denunciados por haber golpeado al sacerdote católico Bonifacio Arévalo, un equipo de investigación de la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP) se encuentra en el lugar realizando las diligencias necesarias que lleven a establecer la verdad de los hechos.
 

De acuerdo con la versión del religioso y que circuló por medios de prensa, el pasado lunes 24 del mes en curso, tres miembros de la Policía Nacional dispararon al vehículo en que se conducía y luego de obligarlo a detenerse fue víctima de torturas.

Frente a la versión de los hechos de Arévalo, el Director Nacional de la DIECP, Eduardo Villanueva, comisionó a su Gerente de Investigación Criminal, Óscar Vásquez, quien se encuentra en la Comunidad de Tomalá dando seguimiento a la denuncia formulada por el sacerdote, quien asegura que sus derechos humanos han sido violentados por tres miembros de la Carrera Policial.

De comprobar la veracidad del ilícito, la DIECP emitirá el dictamen correspondiente a la Secretaría de Seguridad para se aplique a los servidores policiales las sanciones que la Ley Orgánica de la Policía Nacional de Honduras establezca, sin perjuicio de las acciones penales que correspondan al Ministerio Público, a fin de evitar que los abusos policiales en contra de los ciudadanos hondureños se repitan.