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La campaña electoral se calienta en Portugal con un resultado incierto

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Lisboa – La campaña para las legislativas del 30 de enero se calienta en Portugal mientras se recortan las distancias entre los candidatos favoritos, el socialista António Costa, que se juega la reelección, y el conservador Rui Rio, líder del Partido Social Demócrata (PSD).

En el ecuador de la campaña, las últimas encuestas limitan la ventaja socialista a 4 puntos -37% de votos frente al 33 del PSD-, y los candidatos suben el tono de sus discursos y de las críticas a sus adversarios políticos.

Este fin de semana, además, cobra especial interés por el voto anticipado que llevará a las urnas mañana domingo a más de 300.000 personas en todo el país.

LA CAMPAÑA SUBE DE TONO

En la cuenta atrás para las elecciones, los candidatos pisan el acelerador.

António Costa acusó anoche Rui Rio de «huir como el diablo de la cruz» para evitar mostrar su programa.

«Piensa que la campaña electoral es simplemente un juego de calles, donde en un lugar tocas el bombo, en otro día juegas al rasca y gana y, por el camino, das dos chistes», criticó Costa ya con los números de las últimas encuestas en el mano.

Pese a sus críticas contra Rio, el candidato socialista y primer ministro se desmarcó de las declaraciones de la maratonista Rosa Mota, que definió al líder del PSD como «nazizinho» (pequeño nazi).

Un comentario al que Rio quiere quitar importancia: «Esa no es la forma de hacer campaña, ni de hacer política. La mía no y está comprobado que no lo es».

SÓCRATES AMARGA LA CAMPAÑA A COSTA

En medio de la carrera electoral ha saltado a escena un actor imprevisto. El exprimer ministro socialista José Sócrates parece empeñado en amargarle la campaña. Sócrates, el único líder del PS que ha logrado una mayoría absoluta en la joven democracia lusa, terminó embarrado en un macroproceso por corrupción, aunque la Fiscalía redujo el pasado año los 31 delitos iniciales en su contra a seis.

Apartado del PS y de la vida política, Socrates acaba de irrumpir en la campaña con una entrevista con la CNN en la que anoche cargó contra Costa y le desafió a «no desmerecer la única mayoría absoluta» que han tenido los socialistas.

El primer ministro dijo hoy que no ha tenido oportunidad de ver la entrevista.

¿Sócrates es un «activo tóxico» para el PS? Le preguntaron los periodistas que siguen su campaña. «Tóxico es no votarnos en las elecciones legislativas», zanjó Costa.

El líder socialista quiere centrar el debate en movilizar a los militantes: «Las elecciones nunca se han ganado antes del día y nuestro campeonato no es para estar primeros en los sondeos, nuestro campeonato es para estar líderes el día de las elecciones».

CUANDO PERDER PUEDE SER GANAR

Hay ocasiones en las que perder puede ser una victoria. En estas elecciones, PS y PSD luchan por el primer puesto, pero, a juzgar por las encuestas, el Gobierno dependerá de la composición del Parlamento, y quedar en tercer o cuarto lugar es crucial.

Lo sabe muy bien André Ventura, líder del ultraderechista Chega, proyectado en los sondeos como tercera fuerza política con un 6% de votos, desbancando a partidos de izquierda.

Ventura sigue una campaña agresiva -se ha llegado a comparar con Rocky Balboa, el boxeador al que dio vida Silvester Stallone- y desafía al covid paseando sin mascarilla con sus seguidores, en almuerzos, cenas y hasta compartiendo su pastel de cumpleaños.

Echando números está el líder del CDS (derecha), Francisco Rodrigues dos Santos, que defiende que «lo que interesa es el sumatorio de los votos».

En la pelea están también el Bloco de Esquerda (BE) y el Partido Comunista de Portugal, antiguos aliados de los socialistas, que pierden terreno en las urnas y que, de acuerdo con las encuestas, no se recuperarán en esta convocatoria.

RESULTADOS INCIERTOS

A una semana de las elecciones, las encuestas proyectan un escenario de pactos: Descartan las mayorías absolutas, acercan a PS y PSD, confirman el ascenso de la ultraderecha y apuntan a un alto nivel de indecisos, alrededor del 20%.

La abstención jugará también en estas elecciones, con niveles similares a los de las últimas convocatorias: 45,5 % en las legislativas de 2019, trepó al 60,7% en las presidenciales de enero de 2021, y al 46,4% en las municipales del pasado septiembre.

Mañana, más de 300.000 personas han solicitado votar por adelantado en colegios electorales de todo el país.

En conjunto, más de 10,8 millones de personas están convocadas a las urna en estas elecciones, adelantadas a mitad de la legislatura ante el rechazo al Presupuesto de 2022 elaborado por el Gobierno de Costa. JP

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