Tegucigalpa – De momento, los tribunales de justicia hondureño encontraron culpables a seis personas de ultimar a cuatro periodistas de los 40 que han muerto desde el año 2003, revela un informe divulgado por el estatal Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
 

– Los tribunales declararon culpable a Joseph Cockborn Delgado por la muerte de “Georgino” Orellana; a Gabriel Armando Castellanos por el asesinato del periodista Aníbal Barrow; también fue encontrado culpable Roger Mauricio García por ultimar al comunicador social Héctor Francisco Medina Polanco; además se les probó su culpabilidad a Marvin Alonso Gómez y a los hermanos Osman Fernando y Edgar Francisco Osorio por el secuestro y asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro.

Los tribunales de justicia hondureño encontraron culpable al homicida del periodista Jorge “Giorgino” Orellana y a uno de los implicados en el asesinato del periodista Aníbal Barrow.

Además, fueron declarados culpables con sentencia definitiva el victimario del comunicador social Héctor Francisco Medina Polanco y este lunes fueron declarados culpables tres hombres por el secuestro agravado contra el periodista Alfredo Villatoro.

Ramón Custodio, titular del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, es del criterio que la condena a los responsables de la muerte de Alfredo Villatoro es un ejemplo del trabajo permanente que hay en contra de la impunidad.

Custodio no ocultó su satisfacción y admitió haber participado en las investigaciones iniciales del caso.

Comentó lo difícil que es establecer si los señores declarados culpables estaban cumpliendo o habían vendido sus servicios para secuestrar al periodista Alfredo Villatoro o no.

Agregó que si hay autores intelectuales “nosotros quedaremos insatisfechos hasta que la autoría intelectual también sea sancionada por la ley en debida forma.

El Ombudsman es del criterio que el pueblo hondureño debe exigir seguridad, protección y ser solidario con los miembros del gremio de periodistas y los medios ya que, en la actualidad, ejercen la libertad de pensamiento y de expresión, en condiciones de alto riesgo.

Así lo permiten afirmar, dijo Custodio, los 40 periodistas y comunicadores muertos en Honduras, en el cumplimiento del deber vocacional y profesional, las casi un centenar de victimas de amenazas a muerte, los casos de persecución, los atentados y los secuestros de los que han sido víctimas algunos de ellos.

Según el ombudsman hondureño “todavía podemos proteger a los que no han sido víctimas, por informar sobre la verdad de los hechos, garantizando su seguridad e integridad”.

Caso “Georgino Orellana”

Del recuento de los hechos registrados por el Conadeh se establece que de los 40 periodistas y comunicadores sociales muertos en circunstancias violentas, el primer caso resuelto por la justicia hondureña fue el del periodista “Georgino” Orellana, ultimado la noche del 20 de abril de 2010 de un balazo en la cabeza que le infirió un individuo cuando salía del canal de televisión donde laboraba, en San Pedro Sula.

Orellana conducía el programa de debate “En vivo con Georgino” que se transmitía en el canal “Cable TV Honduras”, además, laboraba como catedrático universitario.

El 11 de septiembre del 2012, el Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula condenó a Joseph Cockborn Delgado a purgar una pena de 17 años y seis meses de reclusión por el delito de homicidio simple y seis años con ocho meses por robo agravado en perjuicio de Orellana. Así mismo, tres años con seis meses por uso público de nombre supuesto.

Caso Aníbal Barrow

El periodista Aníbal Barrow, director del programa “Aníbal Barrow y Nada Más” que se transmitía por Globo TV, fue privado de su libertad el 24 de junio de 2013 cuando se conducía en su vehículo junto a otros tres acompañantes que luego fueron dejados en libertad por sus captores.

Su cuerpo fue encontrado, 16 días después de su captura, en el interior de la laguna que cruza en medio de unas cañeras conocidas como “Invasión Villa Elim” cerca de la Col Siboney, Villanueva, Cortés.

Desde el 05 de julio de 2013 a la fecha, la policía capturó a José Hernán Díaz, Gustavo Armando Durán, Delmer Donael Durán, Ivis Lauren Lara, Gabriel Armando Castellanos alias “El Chele”, Héctor Noé Baquedano conocido como “El Gordo”, por suponerlos responsables de la muerte del periodista.

El 14 de marzo de 2014, un tribunal de San Pedro Sula encontró culpable a Gabriel Armando Castellanos Pérez por haberle dado muerte al periodista Aníbal Barrow.

Caso Héctor Francisco Medina Polanco

El comunicador social Héctor Francisco Medina Polanco fue ultimado a tiros el 10 de mayo de 2011 en el municipio de Morazán, departamento de Yoro.

El 22 de agosto, agentes del Escuadrón Cobras, de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Policía Preventiva capturaron a Roger Mauricio García Pineda, por suponerlo responsable del delito de homicidio en perjuicio del comunicador social.

El 18 de noviembre del 2013, el Tribunal de Sentencia de El Progreso, Yoro, en primera instancia, en juicio oral y público, determinó la culpabilidad del inculpado García Pineda a quien se le instruyó proceso por la muerte del comunicador social.

Caso Ángel Alfredo Villatoro

El coordinador de noticias de HRN, Angel Alfredo Villatoro Rivera, fue secuestrado el 9 de mayo de 2012 en la colonia Florencia Norte, por varios individuos armados. Su cuerpo fue encontrado, el 15 de mayo, en el sector dos de la Residencial Las Uvas, con dos disparos en su rostro, vestido de policía Cobra, vendado con una pañoleta roja y con calcetines rojos.

El 24 de marzo de 2014, los jueces de la Sala Dos del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa declararon culpable a Marvin Alonso Gómez y a los hermanos Osman Fernando y Edgar Francisco Osorio por el secuestro y asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro.

Nueve de cada de muertes violentas
de periodistas en la impunidad

El organismo humanitario registra, desde el 2003 a la fecha, la muerte violenta de 40 personas ligadas a los medios de comunicación entre periodistas, comunicadores sociales y propietarios.

Entre el 2010 y el 2013 se contabilizó el mayor número de muertes violentas al totalizar 33 periodistas y comunicadores sociales, que representan el 82.5% del total de muertes reportadas desde el 2003.

El estudio de los casos arroja que 36 comunicadores sociales, que representan el 90%, fueron ultimados con arma de fuego, uno con arma blanca, dos estrangulados y uno que se desconoce el tipo de arma que usaron para quitarle la vida.

Del total de muertos, 15 laboraban en estaciones de radio, 11 en televisión, 5 combinan su trabajo en radio y televisión, 2 en el área de comunicación o de relaciones públicas, uno como reportero gráfico y editor de noticias y en 6 casos no existen registros en donde laboraban al momento de su muerte.

De acuerdo al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, entre el 2003 y el 2013, 11 de los 18 departamentos del país se han convertido en sitios inseguros para el ejercicio del periodismo en Honduras

De esta radiografía de la inseguridad para la prensa hondureña, Francisco Morazán reporta la muerte violenta de 14 periodistas y comunicadores sociales; Cortés, 8; Atlántida, 4; Olancho, 3; El Paraíso, 3; Copán, 2; Colón, 2; Santa Bárbara, 1; Yoro, 1; Lempira, 1 y Choluteca con 1.