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Intervención a Policía de La Ceiba se enfila a otras ciudades violentas

Tegucigalpa – El distrito policial del atlántico puerto de La Ceiba, una ciudad centroamericana, consideraba la meca del delito organizado, fue intervenido en las últimas horas. La acción es una más de las que se dan a lo interno de la Policía en una serie de hechos similares y de los que poco o ningún resultado concreto se conocen.
 

En el distrito de La Ceiba se relevaron unos cien efectivos policiales, a quienes se les investiga por presuntos nexos con el crimen.

El vocero policial, Héctor Iván Mejía Velásquez, detalló que son medidas que se están tomando para esclarecer algunas muertes y que por eso se está interviniendo la Policía de La Ceiba, – “si aparece algún policía involucrado se van a tomar las acciones penales correspondientes”, advirtió Mejía Velásquez.

Al par de esta acción, un cementerio clandestino en el que se han encontrado al menos media docena de cadáveres también ocurre en la atlántica ciudad de La Ceiba, donde se siguen haciendo excavaciones.

Mejía detalló que en La Ceiba hay unos 100 elementos policiales, quienes fueron reemplazados en su totalidad para seguir con el proceso investigativo.

El oficial de Policía manifestó que además se está reforzando la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).

Desde el silencio y la autocensura

En una aceptación tácita del involucramiento policial en acciones delictivas, el portavoz Mejía dijo que los resultados que se han tenido es que ha disminuido la cantidad de crímenes. Por ejemplo en Olancho se cambio el 100 por ciento de los elementos asignados (habían unos 100) y se han hecho tres separaciones, recordó.

En Tela, también se quitaron los elementos de la policía (unos 45), los cuales fueron sustituidos por otros y se continúa con la Operación Relámpago en ambas ciudades, según detalló Mejía.

A renglón seguido, adelantó que se podrían hacer más intervenciones en otras estaciones de Policía, pero no se sabe dónde, eso se irá dando de acuerdo a las circunstancias.

Pese a ello los hechos violentos siguen sacudiendo la zona atlántica del país e igualmente Olancho donde la autocensura complementa con el silencio policial ante acciones criminales que trascienden en voz baja.

Todas las ciudades necesitan intervención: Manuel Torres

El reconocido analista nacional Manuel Torres, se refirió a la intervención policial de La Ceiba como una decisión que más bien se había retrasado. “La lamentable evolución de La Ceiba a ser una de las ciudades más peligrosas de Honduras, no podía explicarse sin la eficacia de los cuerpos policiales y una intervención como la que se ha anunciado, lo que plantea es investigar si además de ineficacia había complicidad”, dijo Torres.

También arguyó que “lo que esperamos es que la intervención pueda crear nuevas condiciones de seguridad en La Ceiba, que permitan una tendencia regresiva al deterioro de la seguridad que se ha manifestado en los últimos años y que sin ninguna duda impide el desarrollo de la región”.

Torres exigió resultados y aseveró que poco a poco se ha ido creando un marco de intervención, la misma Comisión de Reforma a la Seguridadque recién fue nombrada y que debe ser completada por los miembros internacionales, la participación de la ciudadanía reclamando un cambio radical en los operadores de justicia y de seguridad; “todas son medidas que pueden encaminarse para enfrentar un problema que es demasiado complejo como para esperar soluciones milagrosas” expresó el analista.

Agregó que nadie puede esperar una solución milagrosa de la intervención central en la Policía, ni esperar las intervenciones sectoriales de la Policía como ha ocurrido en La Ceiba, Tegucigalpa y otras zonas del país.

Dijo además que la sociedad hondureña no solo espera un pez gordo, “nos pueden dar un pez gordo y no pasa nada, se requiere un cambio radical de la institucionalidad pública porque el delincuente más peligroso es el que está dentro del Estado, no el que está fuera”.

El también periodista Torres manifestó que probablemente la ruta que pueda generar un poco de mayor esperanza en la eficacia de esta intervención es que sea simultánea. “Es oportuna una intervención nacional sobre la Policía, pero también sobre los operadores locales”, redondeó.

En su análisis que compartió con Proceso Digital, Torres puntualizó que “todas las ciudades de Honduras tendrían que ser intervenidas, aunque lo necesario no resulta posible, ahí es donde el elemento de la intervención central sobre la Policía que se ha pospuesto tantas veces resulta indispensable.

“Intervención necesitan todas las ciudades del país, pero capacidad para hacerlo es la no existe”, Reafirmó.

Conadeh: “Honduras vive bajo terrorismo policial”

En tanto, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, calificó de grave el hecho que Honduras viva bajo un “terrorismo policial”.

El ombudsman hondureño también advirtió que la policía hondureña se ha convertido en un instrumento de inseguridad en el país.

“Antes hablábamos de un terrorismo de Estado, hoy podemos hablar de un terrorismo policial”, señaló Custodio.

Indicó que la situación es grave porque el cuerpo policial está investido de autoridad para preservar el orden, proteger el patrimonio de las personas y hacer que las personas vivan en seguridad y entonces, más bien, la policía se ha convertido en un instrumento de inseguridad.

“En Honduras hay ejecuciones extrajudiciales, quizás, no como una política del Estado pero si como actos arbitrarios de agentes del Estado investidos de autoridad”, expresó.

Explicó que la ejecución extrajudicial se tipifica ante las Naciones Unidas cuando hay pruebas de la participación o indicios racionales muy fuertes de que gentes investidas de autoridad practican este tipo de homicidios.

Reiteró que la ejecución extrajudicial de personas no es una política del Estado hondureño pero son abusos cometidos desde la policía y, de alguna manera, el Estado adquiere responsabilidad porque tolera este tipo de delitos.

A finales del 2011, el Comisionado Nacional de los Derecho Humanos solicitó al Poder Legislativo la aprobación inmediata de la figura penal de ejecución extrajudicial y que la misma fuera sancionada con la pena de prisión de por vida.

Registros del Conadeh indican que entre el año 2000 y el 2011 perdieron la vida en forma violenta 46,450 personas.

Establece que en 23 meses de gestión del gobierno que preside Porfirio Lobo se registró la muerte violenta de 12,838 personas, es decir, un promedio de 19 víctimas diarias.

Según el organismo estatal de derechos humanos sólo en el 2011, el número de muertes violentas ascendió a 7,104, es decir una víctima cada 74 minutos.

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