Interpol cumple 100 años desafiada por una delincuencia organizada cada vez más poderosa

Viena Interpol abrió este martes su asamblea general, que se celebra en Viena, para conmemorar su centenario con promesas de reforzar la cooperación internacional ante una delincuencia organizada internacional cada vez más poderosa.

El jefe del Gobierno austríaco, Karl Nehammer, inauguró el encuentro, en el que participan delegados de los 195 Estados que son parte con un discurso en el que situó a la «ciberdelincuencia» como uno de los desafíos a los que se enfrenta la organización policial internacional.

«El mundo ha cambiado, pero la criminalidad también lo ha hecho», señaló Nehammer sobre estos delitos, muy complejos de investigar y que requieren una gran cooperación policial transnacional.

La organización predecesora de la Interpol fue fundada en 1923 en Viena con el nombre de Comisión Internacional de Policía Criminal (ICPC). Después de la Segunda Guerra Mundial, esa entidad fue rebautizada como Interpol y adoptó un nuevo estatuto con valores como la neutralidad política y la cooperación, pero también el respeto de los derechos humanos.

El presidente de Interpol, Ahmed Naser Al-Raisi, resaltó en su intervención la buena colaboración entre los Estados miembros y con organizaciones asociadas como Ameripol, Afripol, Europol y Frontex, así como con la ONU.

«Ningún país, independientemente de su tamaño, debe quedar solo en la lucha contra el crimen», subrayó Al-Raisi en la sesión inaugural de la asamblea anual, la única abierta a la prensa, pues el resto será a puerta cerrada.

En declaraciones a EFE, el presidente de Interpol indicó que la cooperación internacional y la digitalización de la Policía son los mejores antídotos contra una «pandemia» global de crimen organizado, que usa cada vez más las nuevas tecnologías.

«La delincuencia transnacional se ha convertido en una pandemia en sí misma. Afecta a todo el mundo, pero debemos estar unidos, compartir la información y darle la máxima prioridad», aseguró.

El secretario general de Interpol, Jürgen Stock, aseguró ayer en una rueda de prensa que la delincuencia organizada transnacional se ha convertido en una «epidemia», tan grave que constituye de facto una «emergencia de seguridad global».

Al-Raisi destacó la necesidad de contar con más fondos para luchar contra las nuevas formas del delito y apoyar la digitalización de los cuerpos de policía de todo el mundo.

El presupuesto anual de Interpol totalizó en 2022 los 155 millones de euros (170 millones de dólares), una cantidad modesta que contrasta con los 870.000 millones de dólares (791.700 millones de euros) que genera cada año el crimen organizado, según Naciones Unidas.

«Se necesitan más (fondos) para los proyectos, especialmente con el cambio y la evolución de los delitos, y las herramientas que utilizan la inteligencia artificial hacen que sea necesaria una contribución cada vez mayor», destacó a EFE Al-Raisi.

Interpol no tiene competencias para investigar delitos ni efectuar detenciones, pero funciona como un foro de encuentro para las fuerzas policiales y un centro de intercambio de información para ayudar a las autoridades locales a capturar a fugitivos internacionales. JS

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