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Injerencia bajera

Pedro Gómez Nieto

Cuaderno de bitácora. Lunes 20. Retortijones tuvieron los profetas de calamidades: políticos fracasados, medios pesebristas y palmeros del estercolero. El Secretario de Estado, Tony Blinken, se olvidó de Honduras en el informe que incorpora a la lista Engel a dos autoridades de Guatemala, una de ellas la Fiscal General, y a cinco magistrados de la CSJ de El Salvador, por cargos de corrupción y contra la democracia, no siendo elegibles para la visa, que les imposibilita la entrada en Estados Unidos. El presidente Bukele, en su medio oficial, Twitter, cambia la foto y se autocalifica como dictador, en remedo a esa etiqueta que le puso la oposición; escribe: “Queda claro que la lista no tiene nada que ver con corrupción, sino que es pura política e injerencia de la más bajera. Es extraño que no viene mencionado nadie de la oposición. Talvez por angelitos. De nuevo, no viene nadie del Gobierno de Honduras. Qué raro”.

Lo que meridianamente queda claro en el comunicado es que: la “injerencia de la más bajera” que denuncia, es la que él practica sobre Honduras. En esta ocasión, para diseminar responsabilidades y desvirtuar los señalamientos que le hace Estados Unidos. El tuit alumbra una fijación enfermiza por el gobierno hondureño. El “de nuevo” que utiliza para referirse a Honduras, lo delata. Como diría el psicoanalista: desde su soberbia y prepotencia, se evidencia un trastorno de personalidad narcisista.

Buscando otros enfoques de la noticia, escucho una de las emisoras “antigobierno”, especializada en recolectar basura de los oyentes. Para sorpresa de la hondureñidad, el medio, cuestiona y critica al Departamento de Estado por olvidarse de Honduras en su informe; ninguna referencia a la obsesión del mandatario con nuestro gobierno. Tiempos aquellos cuando desde esos medios de oposición se ensalzaba al Departamento de Estado, confiados en que extraditaría al presidente de la Republica antes del proceso electoral. Políticos cantamañanas, frustrados y resabiados. Empeñaron su palabra jurando que no habría elecciones con el actual gobierno, promoviendo un gobierno provisional que ellos integrarían. Les queda sembrar incertidumbre en el proceso electoral, profetizando un fraude donde esconder su enésima derrota. Al estilo Corleone, amenazan con disturbios y calamidades para Honduras, si el electorado no vota por ellos. Patética la campaña electoral “tan bajera” que ofrecen.   

Democracia de Morlocks. Igual elevan a los altares a quién bendice sus intereses espurios, como lo despellejan cuando ya no les sirve. Mostraron a Bukele como dechado de virtudes, como ejemplo de político a imitar, pero ahora que el pueblo salvadoreño le grita ¡dictador! guardan un silencio hipócrita. El Secretario de Estado, Tony Blinken, desmontó el chiringuito trilero que tenían en los medios, donde ponían como modelo a Bukele para desprestigiar a nuestro gobierno. La guinda ha sido que el informe de Blinken coincidió con la visita oficial del mandatario a los “Yunaites”, invitado a participar en la Asamblea de la ONU ¿Casualidad o respaldo al gobierno? ¿Y no era que los profetas de calamidades juraron ante el pueblo que, si el Presidente pisaba suelo norteamericano, sería detenido por el Departamento de Justicia? ¿Qué pasó pues?  

Vivimos tiempos de cambio en las reglas que determinan las relaciones; en los valores que nos definen como sociedad. Se utilizan banderas de libertad y de tolerancia para relativizarlo todo; para darle a la democracia liquida la forma que conviene en cada circunstancia. A quien denuncie este lupanar se le tilda de retrógrado, intolerante, hasta de fascista y totalitario. Legalidad y moralidad no están escritas en piedra, solo importa la legitimidad que otorga el rebaño, convenientemente pastoreado por ellos. Hace dos siglos, Campoamor sentenció: “En este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira”. Anunciando el tsunami del actual relativismo. Sin verdad objetiva, sin valores que sustenten la democracia, todo es posible, incluso cuestionar la propia democracia para desmantelarla. Un partido político de ideología socialista, en permanente confrontación con los Estados Unidos, afirma que si llega a la presidencia establecerá relaciones diplomáticas con China, en detrimento de Taiwán. Olvida que no es a China donde emigran los compatriotas que mandan las remesas. Asegura que convocará la Constituyente para una nueva Carta Magna, bolivariana, y situar a Honduras bajo la sombra del Socialismo del Siglo XXI. Más que sombra, oscuridad certificada.

“En la soberbia encontramos ignorancia, en la humildad sabiduría”. -Salomón-

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