Buenos Aires – El influyente secretario de Comercio Interior del Gobierno argentino, Guillermo Moreno, protagonizó hoy un insólito escándalo durante un acto en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires con motivo de la fiesta del 4 de julio que sirvió también para despedir a la embajadora Vilma Martínez.
 

Moreno, considerado uno de los «hombres fuertes» del Gobierno de Cristina Fernández, se convirtió en involuntario protagonista de la convocatoria diplomática cuando se peleó a gritos con varios periodistas que se acercaron para preguntarle sobre la situación de la economía del país.

El funcionario rechazó las preguntas y acusó a los periodistas de «tener las manos manchadas de sangre» para sorpresa de los invitados, diplomáticos y anfitriones, de acuerdo con la versión de la periodista Silvia Naishtat, del diario Clarín, el mayor grupo multimedia de Argentina, que mantiene un largo contencioso con el Gobierno por la ley de Medios.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) calificó como «lamentable» el incidente y apuntó que «el agravio atenta contra las normas básicas de convivencia propias del sistema democrático» y «resulta particularmente grave cuando el insulto es proferido por un funcionario público».

«La violencia verbal ejercida por Moreno contra periodistas atenta contra la libertad que requiere la prensa para cumplir con el propósito que resguarda nuestra Constitución», insistió.

Tras el incidente, Moreno abandonó la embajada y Martínez, la primera mujer en encabezar la representación diplomática estadounidense en Buenos Aires, se despidió de sus invitados con un discurso en el que admitió que «la vida en Argentina, como se dice aquí, es complicada».