Tegucigalpa- El presidente hondureño Porfirio Lobo, dijo este viernes que su homólogo de El Salvador Mauricio Funes, busca levantar su imagen por intereses electorales y para justificar la compra de aviones de guerra, una acción que proyecta efectuar su gobierno.
 

El gobernante se refirió a la insistencia salvadoreña de quererse adueñar de la Isla Conejo que según la tesis hondureña “ni siquiera es sujeto de litigio, porque ya es cosa juzgada”, en el Tribunal Internacional de Justicia con sede en la Haya, Holanda.

Lobo manifestó que le sorprenden las declaraciones de Funes. El gobernante dijo que él le enviará a Funes un mapa en el que se señala que la isla Conejo pertenece a Honduras por lo que el gobierno salvadoreño debe de desistir de sus pretensiones.

“Estamos los dos países en una campaña electoral, la diferencia es que yo he reconocido ante mi pueblo que no ha habido ninguna llamada de parte del presidente del país vecino, ni siquiera una comunicación por escrito”, señaló.

Advirtió que “yo no tengo porque negociar nada sobre la isla Conejo simplemente porque la misma pertenece a Honduras, es una extensión de territorio nuestro que cuando la marea baja uno puede caminar tranquilamente por la costa, entonces no tiene sentido estar con este vaivén”.

Recordó que no hubo una voluntad clara de los países vecinos por resolver el tema del Golfo de Fonseca, ya que lo único que se están repartiendo es la pobreza que existe en ese sector.

“Ellos quieren justificar la compra de los aviones con el argumento de defender la isla Conejo a sabiendas que le corresponde a Honduras”, reiteró.

Señaló que quien ha mantenido el tema de la isla Conejo en la palestra pública ha sido su colega salvadoreño, por lo que se preguntó: “¿no será que hay una caída en la popularidad del mandatario del país vecino?”

Indicó que él no ha querido hacer una comunicación oficial para que no se vea un conflicto donde no existe.

“Yo con mucha humildad he enfrentado como mandatario toda la crisis que recibí, el conflicto político y aunque no se valore hoy, con el tiempo sé que se va hacer, yo he hecho todo lo que ha estado a mi alcance y así como me pongo la camisa cuando juega mi selección, así me la pondré para defender la soberanía hondureña”, sostuvo.

Sobre el tema, la canciller hondureña, Mireya Agüero, señaló que no hay diferencias con el vecino país, pues “para Honduras está todo resuelto y la sentencia de 1992 ya no es cuestionable”, arguyó.

Manifestó que existe una aparente provocación por parte de El Salvador en este tema, pero enfatizó que Honduras prefiere la paz con los países vecinos bajo el principio del respeto.

La funcionaria indicó que El Salvador insiste en desconocer el reconocimiento a través de la sentencia internacional por lo que desde septiembre pasado, se hace un análisis informal sobre la sentencia referida.

Aclaró que no hay ninguna reunión con sus homólogos para tratar el tema de la soberanía de la isla Conejo.

Por su parte, el ex embajador de Honduras en España, Eduardo Martel, dijo que Honduras está actuando con cautela y mucha sensatez para desactivar cualquier acción que busque entorpecer la tranquilidad entre vecinos.

El diplomático explicó que la isla Conejo pertenece al bolsón de Goascorán y en 1992 la Corte Internacional de Justicia ratificó que el mismo pertenece a Honduras.

Advirtió que Honduras debe de agilizar el proceso de demarcación para evitar que se desnaturalice el tema de la isla de Conejo como sucede con la situación que vive Costa Rica y Nicaragua.