En la comunidad de Campamento, departamento oriental de Olancho, ocurrió algo similar, aunque también, según informó un corresponsal de Radio Cadena Voces, que transmite desde Tegucigalpa, varias cabezas de ganado murieron por los golpes de árboles derribados.
El informe de Campamento añade que los techos de varias casas «salieron volando» por el fenómeno natural, y que una veintena de familias habrían sido afectadas.
Vecinos de Campamento indicaron que creían que se aproximaba un huracán.
En algunas zonas del país donde se registraron vientos fuertes, aunque no se reportan daños materiales, se informó que también llovió fuerte la tarde y noche del sábado.
La estación lluviosa en el país centroamericano comenzó la semana pasada, con un saldo preliminar de dos personas muertas, una mujer y su hija, de quince años, en Puerto Cortés, región caribeña.