Tegucigalpa – La construcción en los últimos años de varios pequeños aeródromos, incentivan un crecimiento en el turismo tanto local como internacional, al facilitar la interconexión rápida desde las cuatro terminales aéreas más importantes del país.
-Los pequeños aeropuertos, permiten que ahora los turistas puedan disfrutar en la mañana de la belleza colonial de Gracias, Lempira; y al atardecer de las playas de Roatán, en un mismo día.
En ese sentido, los puntos turísticos más importantes de Honduras están conectados, no solo vía terrestre con carreteras de primer nivel, sino que con una diversidad de pistas aéreas a lo largo y ancho del país.
Esto es posible gracias a la conectividad que Honduras ofrece con pistas aéreas en Tela, Choluteca, Gracias, Útila, Guanaja, Puerto Lempira y río Amarillo en Copán.
Estas pistas se suman a los aeropuertos internacionales de Toncontín en Tegucigalpa, Ramón Villeda Morales en San Pedro Sula; Golosón en La Ceiba y Juan Manuel Gálvez en Roatán, en el archipiélago de Islas de la Bahía.
La conectividad a través de la construcción por parte del gobierno de pequeños aeropuertos, permite que ahora los turistas puedan disfrutar por la mañana de la belleza colonial de Gracias, Lempira; y al atardecer de las playas de Roatán, en un mismo día.
También se suman Puerto Cortés y Puerto Castilla, en el océano Atlántico; y el Henecán y Amapala en el Pacífico.
El ahora ministro de Turismo, Emilio Silvestri, declaró que la rehabilitación vial, sumada a la construcción de las pistas aéreas, permite incrementar el turismo a nivel nacional.
Ahora, para los extranjeros que llegan a un aeropuerto internacional es más fácil y rápido llegar a los sitios turísticos más emblemáticos de Honduras.
Es así que el turismo religioso, colonial, de playa y sol, arqueológico, aventura o las culturas vivas, hoy están más al alcance de nacionales y extranjeros, destacó.
Silvestri detalló que en los últimos cuatro años, el presidente Juan Orlando Hernández logró habilitar las pistas de Tela, Choluteca y Gracias, logrando incrementar el turismo y la economía en estos importantes puntos del país.
Recordó que después de 30 años en el abandono, la pista de Tela fue inaugurada por el mandatario hondureño, en mayo de 2015, a un costo de 45 millones de lempiras, construida por el Batallón de Ingenieros.
La infraestructura mide mil 600 metros de largo por 30 de ancho, cuenta con una capa asfáltica de 10 centímetros, una vida útil de 30 a 40 años y capacidad para recibir aeronaves ATR con 42 pasajeros.
Un año antes, el mandatario hondureño inauguró la pista de Celaque, en Gracias, Lempira, la que cuenta con una terminal, sala de espera, cafetería, rampa de estacionamiento y otras comodidades para la adecuada atención y servicio de nacionales y extranjeros que visitan esta ciudad colonial.
La pista aérea en Gracias mide mil 200 metros de largo y 23 de ancho, revestida con una capa de concreto hidráulico, donde es posible el aterrizaje de naves pequeñas y medianas con capacidad de hasta 30 pasajeros.
Asimismo, a finales de junio del año pasado, el gobierno de Honduras inauguró un moderno aeródromo en el municipio de Choluteca, zona sur del país, con el propósito de impulsar el turismo en la región.