Ciudad del Vaticano- El papa Francisco instó hoy a que la nulidad del matrimonio católico no sea fruto de un proceso apresurado, burocrático, ni genérico, sino que se intente armonizar lo que prescribe el Derecho Canónico con las situaciones concretas de la Iglesia y de la sociedad.
 

En una audiencia en el Vaticano con participantes del Plenario del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, el pontífice se refirió en concreto a la figura del «defensor del vínculo» en este tipo de procesos.

Esa figura está contemplada en el Derecho Canónico para proponer y manifestar lo que se pueda alegar contra la nulidad o disolución del matrimonio.

«El defensor del vínculo que quiere ofrecer un buen servicio no puede limitarse a una apresurada lectura de los hechos, ni a respuestas burocráticas y genéricas. En su delicada tarea, está llamado a intentar armonizar lo que prescribe el Código de Derecho Canónico con las situaciones concretas de la Iglesia y la sociedad», dijo el papa.

También sostuvo que el defensor, cuando ejerce el deber de apelar contra una decisión que considera lesiva para la verdad del vínculo «su tarea no prevarica lo que dice el juez».

Francisco aludió asimismo a que la presencia e intervención del defensor del vínculo debe servir para que proponga «todo tipo de pruebas, excepciones, recursos y apelaciones que, en el respeto de la verdad», permitan que se defienda el matrimonio.

El pontífice sostuvo que todos aquellos que trabajan en la Justicia Eclesiástica actúan en nombre de la Iglesia y forman parte de la Iglesia, por lo que tienen que mantener el acuerdo entre la acción evangélica y judicial, que ha de ser «clara y recta».

La institución del matrimonio será una de las cuestiones que serán tratadas en la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos en octubre de 2014.

Esa reunión tratará de la pastoral familiar, para cuya preparación el Vaticano ha enviado un cuestionario a las Diócesis con preguntas sobre el matrimonio, uniones homosexuales, divorcio y contracepción.