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EEUU en una crisis institucional: contar o no los votos (Análisis)

(Especial para “Proceso Digital”- Por Alberto García Marrder)

Washington, (EEUU).- Estados Unidos se hunde hoy en una crisis institucional entre un presidente, Donald Trump, que no reconoce su derrota electoral y ordena que se pare el conteo de votos. Y un aspirante a la Casa Blanca, Joe Biden, que pide que siga contando para confirmar su victoria.

Y los fieles seguidores de Trump asaltando las mesas electorales al grito intimidatorio de “STOP DE COUNT” (”Paren el conteo”), lo nunca visto en una democracia como la Estados Unidos.

El ex vicepresidente demócrata Joe Biden, estaba hoy muy cerca de ser el próximo presidente norteamericano, siempre y cuando supere los obstáculos judiciales que le ha puesto Trump a sus victorias.  

Solo le falta a Biden que uno de tres estados (Georgia, Nevada o Pensilvania) le de los seis electores del Consejo Electoral (tiene 264) que necesita para lograr la cifra mágica de los 270 que le daría la presidencia. Trump tiene hasta hoy 214.

Atrincherado en la Casa Blanca y furioso, Trump está haciendo la última pataleta: ordenar a sus centenares de abogados que impugnen las votaciones de esos estados, más Carolina del Norte y que paren el conteo restante, especialmente el emitido por correo, alegando un supuesto fraude electoral que no existe. Y pidiendo, también, un recuento, en algunos estados que ya han dado como vencedor a Biden.

El diario “USA Today” recuerda, para el caso, que Trump es muy dado a presentar demandas judiciales y qué en su vida profesional como empresario inmobiliario en Nueva York, hizo más de 1,600.

Trump ya se declaró, en la madrugada del miércoles, vencedor de las elecciones (sin haber resultados que lo avalen) y acusó a los demócratas de tratar de robarle su “victoria” (sin ofrecer pruebas de tamaña acusación). Esa es una típica dialéctica política del presidente dirigida a sus seguidores, pero en la situación actual de una crisis institucional en el país, es una temeridad inaudita.

El diario “USA Today” recuerda, para el caso, que Trump es muy dado a presentar demandas judiciales y qué en su vida profesional como empresario inmobiliario en Nueva York, hizo más de 1,600.

¿Que busca el presidente con esas impugnaciones judiciales, además de ganar tiempo?

Los analistas de la prensa norteamericana lo tienen claro: ante la incapacidad de los tribunales estatales de resolver el estancamiento judicial, el asunto iría a parar a la esfera federal, el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Y la petición sería contundente: que paren el conteo o recuento de votos.

En ese alto y máximo tribunal, existe ahora (gracias a Trump) una nueva mayoría conservadora de seis a tres que vería, supuestamente, con buenos ojos cualquiera demanda presentada por los republicanos.

Se podría repetir así, probablemente, la muy controvertida decisión del Tribunal Supremo del año 2000 que le dio la presidencia al republicano George W. Bush, entonces gobernador de Texas, en una disputa por un empate electoral en el estado de Florida y en perjuicio del rival demócrata, el ex vicepresidente Al Gore.

Entonces, Bush, como ahora Trump, pidió paralizar el recuento de votos en Florida.

Biden, mientras tanto, ha pedido, de una forma muy calmada y en plan de futuro mandatario, que siga el conteo de votos y no se ha cansado de repetir la base del sistema electoral del país: un hombre, un voto. Y que hay que contarlos todos.

El líder demócrata ostenta ya el récord de haber logrado la mayor cantidad de votos en la historia del país: 69.5 millones.

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