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Científicos de la Universidad de Cádiz asesoran a Honduras en mitigar erosión de las costas

Cádiz/Tegucigalpa – El investigador Javier Benavente, miembro del grupo de geología y geofísica litoral y marina (RNM-328) de la Universidad de Cádiz, que dirige el profesor titular Francisco Javier García Prieto, ha visitado Honduras con el objetivo de conocer de primera mano la situación de las costas del país centroamericano y poder asesorar a sus autoridades sobre los graves problemas de erosión existentes en la zona.
 

*La ciudad de La Ceiba es calificada como una bomba de tiempo si es afectada por un huracán que podría ocasionar una catástrofe humanitaria.

*La fortaleza de San Fernando de Omoa, se ha alejado del mar debido a la erosión.

La invitación realizada al profesor Benavente para que participe en el análisis de la situación de las costas hondureñas, se ha llevado a cabo tras los contactos establecidos previamente entre el Grupo de Gestión Integrada de Áreas Litorales de la Universidad de Cádiz, a través del Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI.Mar), la ONG Instituto de Ciencias para el Estudio y Conservación de la Biodiversidad (Incebio) y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Problema serio de erosión en Omoa

En esta ocasión, la intervención del experto de la UCA, se centró, en un primer momento, en la problemática de erosión y retroceso costero en la bahía de Omoa, lugar en el que está ubicada la Fortaleza de San Fernando, una antigua construcción española que data de 1536 y que está considerada como una de las estructuras de defensa colonial más importante de toda Centroamérica.

Por otra parte, el profesor Benavente ha realizado también varios trabajos basados en el análisis de otras zonas costeras de Honduras, recopilando imágenes y datos de la costa.

“Lo que a ellos les preocupaba, era que se había producido la erosión y desaparición de una barra costera que cerraba la laguna de Omoa. El mar había entrado en dicha laguna. Esto generaría un problema serio de erosión que acabaría afectando a la fortaleza”, explicó Benavente.

Añadió que “comprobamos que lo que ocurría era justo lo contrario; un proceso de colmatación de la antigua laguna, es decir, que la fortaleza iba a estar cada vez más alejada del mar, al actuar la antigua laguna como una trampa sedimentaria”.

Por otra parte, el científico español ha realizado también varios trabajos basados en el análisis de otras zonas costeras de Honduras, recopilando imágenes y datos de toda la costa con la colaboración de personal de la UNAH así como de Incebio.

Riesgos costeros

En este sentido, Benavente explicó que “lo que vi al final, fue un grave problema de erosión en toda la costa hondureña, tanto en la zona del Pacífico como en la zona caribeña, estando esta última en peores condiciones”.

De igual forma, el investigador de la UCA, detectó problemas de riesgos costeros como inundaciones e impactos de grandes temporales, en este caso asociados a huracanes.

Benavente informó que “todo ello fue expuesto en un taller sobre dinámica costera, riesgos costeros y metodologías de estudio, de dos días, que impartí en Tegucigalpa y al que acudieron miembros de la secretaría de Recursos Naturales y el Ambiente de Honduras, investigadores de la Universidad Nacional, técnicos de diferentes parques naturales del país y expertos de Incebio”.

La Ceiba, una bomba de tiempo

Tras ese taller, el investigador de la UCA se trasladó a La Ceiba, una de las ciudades más importante del país, situada en la costa del Mar Caribe, donde ofreció una ponencia y donde “pude comprobar que esta localidad está situada precisamente en un delta (tiene una altura de escasos metros sobre el nivel del mar), por lo que lleva teniendo problemas graves de inundaciones costeras desde hace muchos años”.

Por ello, esta zona “puede ser como una especie de bomba de tiempo, ya que en el caso de la llegada de un huracán, con la cantidad de población que hay en ella y con los problemas que se han ido agravando en la zona por determinadas actuaciones entrópicas, puede originarse una catástrofe humanitaria, explicó Benavente.

Como fruto de todo el trabajo realizado, la UNAH le ha solicitado al profesor Benavente que actúe como asesor externo para estudiar más detenidamente la erosión en la bahía de Omoa y colabore en diseñar los términos de referencia del estudio que se ha de realizar.

De igual forma, está previsto que, junto a otros docentes e investigadores del Cei.mar, participen en el máster de Gestión Integral de Recursos Marinos-Costeros que esta entidad universitaria ha puesto recientemente en marcha y que contará también con la ayuda del Campus de Excelencia Internacional del Mar.

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