México – El decano de los caricaturistas mexicanos, Eduardo del Río «Rius», reveló que está decepcionado del socialismo, de la política y hasta del fútbol tras haber convertido a muchos lectores en vegetarianos, ateos e izquierdistas, pero disfruta de la música, los buenos libros y de «Los Simpson».
 

«Me consta que muchos se han vuelto vegetarianos por mi culpa, y sospecho que otros muchos se han convertido al ateísmo, incluyendo a varios curas y monjas, y otros muchos a las ideas izquierdosas, pero es algo difícil de medir», dijo a Efe Rius.

Con cinco décadas de trabajo y más de 100 libros, 400 historietas y miles de cartones, Rius indicó que numerosos personajes han «confesado» la influencia de su obra, entre ellos «los comandantes sandinistas o el subcomandante zapatista ‘Marcos’, que saludé en varias ocasiones».

«Quizás haya otros más a los que les da pena confesar que influí más que Carlitos Marx en su toma de conciencia. Ve tú a saber…» explicó el destacado humorista, quien aclaró que su trabajo busca más «tratar de concientizar que criticar a políticos».

Recordó que en la década de 1960 militó siete años en el Partido Comunista Mexicano (PCM), que dejó tras la invasión de Checoslovaquia en 1968. Más tarde estuvo en el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT).

«Estuve trabajando como voluntario en Nicaragua y desde luego, hice todo lo que pude a favor de una Cuba Socialista, que acabó en una vil caricatura», indicó Rius.

Participó brevemente en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) «sin muchas esperanzas» y salió «en cuanto pudo». Apoyó la campaña del candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador en 2006, pero ahora se encuentra «en el Limbo» y no tiene ilusiones «por el cambio, ni por la izquierda-izquierda».

Dijo que «está hasta la madre» (fastidiado) con el humor político ya que «este pobre país ya no tiene remedio».

«Es inútil seguir insistiendo en lo mismo. Ocuparte de los políticos es perder el tiempo y el esfuerzo», apuntó.

Rius agregó que dejó de creer en el socialismo, aunque aseguró que el marxismo está «vigente» al igual que «las burradas de los humanos».

Una de sus mayores preocupaciones es la defensa del medio ambiente por lo que recibió el «Premio Global 500» de Naciones Unidas en los ochenta, «que no pasé a recoger, porque te exigían que fueras de frac y pagaras tu pasaje».

Rius es un adicto a la lectura y entre sus autores favoritos enumera a John Steinbeck, Nikos Kazantakis, William Saroya, Panaith Strati, Erskine Caldwell, John Dos Passos, Ernest Hemingway, William Faulkner, Juan Rulfo, Curzio Malaparte e Iliá Erenburg.

Más tarde se apasionó con el «boom» lationamericano y citó a una docena de autores, entre ellos a Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Elena Poniatowska, Alfredo Bryce Echenique y Jorge Edwards.

También otros autores que no pertenecieron a este boom como Gioconda Belli, Fernando Vallejo, Rubén Romero y Miguel Ángel Asturias.

Entre los más recientes señala a José Saramago, Rosa Montero, John Maxwell Coetzee, Dario Fo, John Cheever, Norman Mailer, Gore Vidal, Isabel Allende y Mary McCarthy.

«Con Joyce nunca he podido, al igual que con Proust. Seguro que me faltan muchos, demasiados, y les pido perdón por olvidarlos de momento. De los poetas, el que me gusta es Nicanor Parra», explicó.

Se dice un apasionado del jazz y de la música clásica. En pintura es fanático de Matisse y Cezanne y entre los caricaturistas aseguró que le fascinan todos, aunque entre ellos destaca al mexicano Helio Flores, al español Chumy chumez y al argentino Oski.

Del teatro le gustan los autores buenos, «que son un chorro» (muchos), aunque se confesó enamorado del japonés Hayao Miyazaki.

Calificó la serie «Los Simpson» como «la mejor que se ha hecho desde la invención del dibujo animado».

Actualmente camina lo más que puede después de jugar fútbol mucho tiempo «hasta que me rompieron los meniscos en mi último equipo, el Atlético Reumático».

Ha sido filatelista, pinta acuarela, óleo y ha hecho grabados «y una que otra exposición», pero dice que son artes para «satisfacción personal», por lo que prefiere la caricatura, a la que ha dedicado su vida.