Tegucigalpa – El director de Centros Penales, Santos Simeón Flores, señaló este lunes que los 24 centros penales del país “están reventados” ya que mensualmente capturan al menos 300 personas de las que apenas salen 120, por lo que 180 quedan recluidos, en ese sentido pidió la colaboración de toda la sociedad hondureña.
 

– De nada sirve construir más cárceles, si no hay recursos para su operatividad, critica el titular de centros penales.

– Saturación carcelaria ha convertido las cárceles en “bombas de tiempo”.

Ejemplificó que mensualmente ingresan a los centros penales unos 300 ciudadanos y salen 120, por lo que se quedan 180; “¿entonces qué hago?, yo le doy el modelo de un mes de la entrada de 300 y me salen 120, me queda más de la mitad adentro. Entonces que la sociedad determine qué hacemos, este es un problema de toda la sociedad, no sólo del director penitenciario”, señaló.

Indicó que los ingresos que se están dando es un problema que se está viviendo en la actualidad y a nivel nacional, por lo que calificó la acción como “absolutamente peligrosa porque no hay nada que amedrente más a la sociedad que los privados de libertad”.

En cuanto a la construcción de dos centros penales, dijo que “hay un proyecto, un capital que tiene el Estado para construir dos cárceles más, para nosotros es una preocupación y una alegría, porque por lo menos podemos clasificar algunos privados de libertad, pero otra cosa es que a medida que crece el sistema y no tengo la implementación económica y financiera en recursos materiales para poder cubrir… me causan otro problema, si no puedo cubrir plenamente la seguridad de los centros penales en este momento y no veo perspectiva de desarrollo para tener más policías penitenciarios, entonces me va a causar otro problema”, explicó.

Indicó que los dos proyectos, uno en Santa Bárbara y el otro en Morocelí, El Paraíso, oriente de Honduras, van ayudar a resolver los problemas de hacinamiento.

A criterio de Flores “una medida a nivel global no es bueno crear más cárceles, más policías, si no prevenir a la sociedad para que no delinca, ¿quién está trabajando con la sociedad?, yo desconozco quien está trabajando, hay grupos organizados, pero no están haciendo el papel”.

Alrededor de 13 mil reos componen la población penitenciaria del país, cuando la verdadera capacidad es de 8 mil, lo que genera una sobrepoblación de 5 mil internos.

El 60 por ciento de los privados de libertad no han sido condenados y guardan prisión sin tener una pena concreta.