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Café hondureño, un muro para contener la emigración

Tegucigalpa Como si se tratase de la fusión de dos líquidos para conformar una bebida exquisita al paladar más exigente, la producción de café y la generación de empleo han encontrado un punto de encuentro en la zona rural del país, específicamente en la Ruta del Café Hondureño, donde esta combinación ha permitido dar una opción digna a hondureños que han proyectado en la emigración una salida a la falta de oportunidades.

– Más de 69 mil hondureños fueron deportados en 2016.

– La exportación de café es una de las principales fuentes de divisas del país centroamericano.

El proceso desde que una semilla se convierte en una taza de café dura alrededor de tres años y aunque la cosecha es anual, el recorrido desde hacer el vivero, la siembra, la limpieza, recolecta hasta la industrialización genera un alto porcentaje de la oferta laboral, en la zona rural de Honduras.

Entre estos procesos se encuentra, el despulpado, lavado, secado, trillado y el tostado, labores que requieren la mano de obra de los trabajadores del campo y en la temporada alta, como la de recolección, la labor es tanta que se requiere la movilización de trabajadores del agro de otras zonas hondureñas para lograr cubrirla.

Una de las principales causas de emigración en el país centroamericano es, junto a la violencia ocasionada por carteles de la droga y pandillas y la reunificación familiar, la falta de empleo, de oportunidades, por lo que, la fusión entre el café y el trabajo logran evitar mayores flujos migratorios del país.

La actividad cafetalera de Honduras está en manos de más de 100 mil pequeños productores que tienen cultivos con extensiones de 10 manzanas o menos. Estos productores, en la temporada de cosecha, requieren mano de obra, más allá de la que regularmente utilizan el resto del año.

Empleo dura todo el año

Doña MarthaProceso Digital viajó a San Juan, Intibucá, donde se ubica la finca Santa Elena en ella se emplea a decenas de personas, una de ella doña Martha Vásquez, una mujer dedicada a la caficultura y cuya familia se dedica al corte de café.

Doña Martha narró que ella cuanta con empleo todo el año ya que una vez se termina la temporada de recolección del grano procede a desempeñar otras laboras como la clasificación del mismo.

“Nos gusta salir a ganar unas fichitas (dinero), cuando terminamos aquí le damos la mano a otros porque no podemos dejar votado el trabajo”, señaló la mujer cuyo hogar está conformado por cuatro personas que a su lado se dedican a desempeñar labores agrarias.

Aunque no quiso revelar sus ingresos por desempeñar esta labor, contó que trabaja ocho horas diarias y en su tiempo libre también se dedica a la siembra en una pequeña porción de tierra que posee, aunque esta producción es destinada para su consumo y el de su familia.

labor del cafe

Empleos directos

Jose luis stevesEl equipo de Proceso Digital se trasladó al municipio San Pedro, Copán, zona occidental de Honduras, donde se encuentra la finca Capucas. Allí, uno de sus socios fundadores, José Luis Esteves Medrano, relató la importancia de la generación de empleos en la zona rural ya que con una mayor oferta laboral se desestima el deseo o necesidad de emigrar.

Esta finca emplea de forma directa a más de cien personas, la mayoría de la localidad, pero también a quienes no son de la zona y viajan en busca de la oportunidad laboral, refirió Esteves Medrano.

“Lo que hemos impulsado ha sido para bien nuestro, de nuestros socios y de toda la comunidad”, comentó al tiempo que puntualizó que también se genera una gran cantidad de empleos indirectos

Migración, historia que se reedita

Leonarda portilloLa migración en Honduras es una historia que se reedita día a día. En la finca Capucas conocimos el caso de María Leonarda Portillo de 48 años de edad y madre de cuatros hijos, uno de ellos se vio obligado a emprender la ruta migratoria en busca de las oportunidades negadas.

Esta madre que trabaja el área de secado del café contó cómo vivió el dolor de ver partir a su hijo mayor cuando emigró rumbo a Estados Unidos, pero, como es el caso de miles de hondureños, fue deportado.

Maria leonarda Portillo

Desde su puesto de trabajo recordó como José Fabián Maldonado, su primer hijo, intentó cruzar la frontera, pero en el camino fue detenido y posteriormente deportado.

Este hondureño retornado ahora trabaja en el rubro del café, específicamente, cortando el grano, aun así, su madre no descarta que vuelva a intentar cumplir el denominado “sueño americano”.

“Trabaja en la tierra, ahorita en el corte de café, al pasar la temporada se queda trabajando con el azadón”, exteriorizó la madre que representa una de las tantas historias que día a día se renuevan en Honduras a causa de la emigración.

sendero de cafe

Cifras

De acuerdo a datos del Observatorio Consular y Migratorio de Honduras (Conmigho), hasta febrero sumaban 6 mil 9 29 los hondureños deportados tanto por la vía aérea como terrestre.

Entre los retornados se encuentran mil 313 mujeres y 5 mil 616 hombres, según el informe de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.

En el año 2016 fueron repatriados de forma global 69 mil 370 hondureños. Cada año más de 100 mil connacionales emprenden la ruta migratoria, señalan informes independientes.

De acuerdo a datos del Ihcafe, en la cosecha 2015-2016 el país centroamericano exportó 6,7 millones de quintales de café y obtuvo 843 millones de dólares, lo que generó más de un millón de empleos durante la época de cosecha.

En la actualidad se prevé que la exportación del aromático superará los 9 millones de quintales. 

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