San José – ‘En abril yo seguía viva’, es el más reciente libro del escritor exiliado nicaragüense Arquímedes González, en el que muestra -a través de 21 relatos- la brutal realidad vivida por los presos políticos en Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
«Este es un libro de relatos que he venido escribiendo desde el 2021 y ha surgido por la cruel realidad que se vive en Nicaragua, con los abusos a los derechos humanos, con las desapariciones forzadas, con las acusaciones de tortura en las cárceles», explica a EFE el escritor, periodista y defensor de los derechos humanos.
Arquímedes González (Managua, 1972) se sintió movido a escribir esta obra, que es un libro de cuentos basados en hechos reales sobre los nicaragüenses encarcelados por motivos políticos a partir de 2018 y que han denunciado los abusos sufridos en las cárceles, para visibilizar, desde la literatura, lo que ocurre en el país centroamericano, gobernado por Ortega desde 2007.
«Todos estos años he venido reuniendo historias y fragmentos de lo que ha podido decir la gente cuando salen de las cárceles para darle esa voz; porque, en el caso de las torturas, no ha sido visibilizadas desde la literatura y es una manera de reflejar y visibilizar siempre lo que está pasando en Nicaragua», señala el escritor.
La reina y el dragón
En el libro ‘En abril yo seguía viva’ el escritor se pone los zapatos de una niña que escribe cartas a su papá preso, en los de un padre que cada tarde espera a su hijo que no volverá, en los de una pareja que escapa de la Policía que los persigue sin cesar, en los de una psicológa que recomienda a un torturador pensar cosas bonitas, en los de un filósofo que reflexiona sobre sus días en la cárcel, en los de un economista que imparte clases a un agente policial encargado de asesinarlo y en los de la mismísima Rosario Murillo.
«En este caso (el capítulo La reina y el dragón -que personifica a Murillo-) se trata de una persona demente, que tiene locura por el poder absoluto y lanza un conjuro en contra de su pueblo y comienza a destrozar toda la vida de la gente», puntualiza González.
«Esto me parece un símil muy bueno de lo que está sucediendo en la realidad de Nicaragua. La realidad de Nicaragua ha superado cualquier ficción de libros o de novelas. Lo que se vive en Nicaragua es algo fuera de lo reconocido, de lo ético, de lo moral, de los derechos humanos», valora el literato.
En la obra no solo hay villanos, sino también otros protagonistas como un taxista que bendice a una pareja que huye para no ser apresada o un militar fronterizo que se ha hace el de la vista gorda y deja ir del país a perseguidos políticos.
«En Nicaragua hay mucha gente que todavía defiende la democracia, que todavía defiende la justicia, que todavía se preocupa por los mismos nicaragüenses», reflexiona González, para quien «la mayoría de los nicaragüenses aborrece lo que está pasando desde el poder en Nicaragua».
Relatos conmovedores
En lo personal, a González lo conmovió relatar la historia de la niña que le escribe cartas a su papá detenido tras participar en una marcha contra el Gobierno y donde las autoridades no permiten su reencuentro en la cárcel. «Eso es una grave violación de derechos humanos. ¿Qué sabe una niña de lo que está pasando?», apunta el autor.
La historia del dirigente estudiantil Max Jérez, quien perdió a su madre mientras estaba en prisión y al que las autoridades le negaron salir de la cárcel para despedir y ver por última vez a su mamá fallecida, es otro relato que tocó la fibras de González. «Eso es indignante. Es increíble la falta de empatía, la falta de moral que tiene la Policía y todos los que están causando este dolor a los nicaragüenses», se queja el escritor.
Igualmente, la experiencia del veterano filósofo y catedrático Freddy Quezada, apresado por publicar comentarios en sus redes sociales, condenado por «incitación al odio», a quien le negaron visitas familiares y un abogado defensor y luego fue expulsado del país y despojado de su nacionalidad y de sus bienes, es otra historia que resalta González de su libro.
El escritor confiesa que estos 21 relatos son importantes para él, porque denuncian «a la dictadura» desde la literatura y quedarán en la memoria histórica.
‘En abril yo seguía viva’, que no puede ser publicado en Nicaragua, será presentado el próximo 14 de abril en el Centro Cultural de España en Costa Rica y también estará disponible en plataformas, como Amazon.
González ha publicado 17 libros, entre ellos ‘Como esperando abril’ y ‘Atardecer en Venecia’ -que forman parte de una trilogía que denuncia las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua-, y ha sido finalista y ganador de premios literarios como el Premio Centroamericano de Novela Rogelio Sinán. EFE