Ginebra- La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, condenó hoy el asesinato de 72 indocumentados que querían llegar a EEUU desde el estado mexicano de Tamaulipas y fueron víctimas de un grupo armado, según un ecuatoriano testigo de la matanza.
 

«Estoy profundamente impactada por estos asesinatos, que prueban la crítica situación de los inmigrantes en ese país», dijo Pillay en un comunicado divulgado este viernes.

Los hechos se descubrieron el pasado día 24 cuando un inmigrante ecuatoriano que logró escapar de la masacre avisó a las autoridades de lo sucedido en un rancho cercano a la localidad de San Fernando, en el estado nororiental de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos.

El testigo, que resultó herido de bala, informó de que los inmigrantes provenían de Brasil, Ecuador, El Salvador y Honduras y que había sido secuestrados por hombres armados.

El pasado año, un informe especial de la ONU sobre derechos humanos indicó que alrededor de 400.000 inmigrantes transitan por México anualmente y la mayoría de ellos son víctimas de bandas de tráfico de drogas y contrabando.

«Aunque reconozco que el esfuerzo del gobierno de México por reducir la violencia, insto a las autoridades a que tomen todas las medidas necesarias para proteger a los inmigrantes, en especial a las mujeres y a los niños», añadió Pillay.

Según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el número de secuestros de inmigrantes en México fue de alrededor de 18.000 en 2009, la mayoría de ellos con propósitos de extorsión y con mujeres y niños como principales víctimas.

Pillay exhortó a las autoridades a «desarrollar una investigación urgente, transparente e independiente, para esclarecer estos crímenes y preservar la dignidad de las víctimas identificando los cadáveres».

«Asegurar que no hay impunidad es crucial para evitar que se repita un crimen de estas características», concluyó la alta comisionada.