Tegucigalpa – Los abrazos fueron efusivos entre el presidente hondureño Juan Orlando Hernández y la embajadora de Washington en Tegucigalpa Lisa Kubiske, en el marco de la celebración de los 238 años de la independencia de los Estados Unidos.
 

El gobernante acudió a la fiesta en los jardines de la sede diplomática acreditada en la capital de su país y en su mensaje volvió a dejar sentado que Estados Unidos debe volver su mirada con mayor detalle la región.

Hernández reafirmó la amistad de su país con los Estados Unidos. Igualmente dijo que EEUU debe conllevar mayor atención y cooperación a una Centroamérica permeada por el crimen organizado y el tráfico de drogas. Expresó que acudirá a todas las instancias de diálogo donde se requiera para hacer valer sus pensamientos en torno al tema.

Igualmente agradeció los esfuerzos de la embajadora Kubiske en favor de Honduras. Dijo que la diplomática es una amiga de Honduras que ha estado a su lado en momentos difíciles.

La embajadora estadunidense, quien prevé que este será su último acto oficial para festejar la independencia de su país en Tegucigalpa, detalló los esfuerzos de su gobierno en favor de Honduras y dijo que esas energías se mantendrán en proyectos puntuales.

A la fiesta de independencia no faltaron empresarios y dirigentes del sector, funcionarios de gobierno, políticos y personalidades de diversos sectores sociales.