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2-1. Achraf rompe a Malaui

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Redacción deportes – Achraf Hakimi, con un golazo de falta, el segundo consecutivo que marca en la Copa Africa, dio la victoria a Marruecos, que se clasificó para los cuartos de final tras superar 2-1 a una selección combativa como Malaui que soñó con la prórroga durante setenta minutos.

El lateral del París Saint-Germain saldrá reforzado de esta Copa de Africa. Es uno de los nombres más potentes de la competición y lo está demostrando. Su zapatazo a veinte minutos del final para dar la clasificación a su equipo, quedará grabado como uno de los golazos del torneo. Pero, en Malaui, otro nombre, Gabadinho Mangho, no se quedó atrás. También firmó un tanto antológico, el primero del choque y el que puso contra las cuerdas a Marruecos.

Y es que, el combinado norteafricano, al borde de cumplirse 46 años desde que alzara su único título (Etiopía 1976), tenía que enfrentarse a una prueba de fuego frente a un equipo que no tenía absolutamente nada que perder. Malaui, en su primera participación en una Copa de Africa, ya había cumplido tras pasar la fase de grupos y seguir adelante en el torneo ya era un premio gordo.

Hasta el choque ante Malaui, Marruecos no echó de menos a su estrella, Hakim Ziyech, excluido de la convocatoria por desavenencias con el técnico bosnio Vahid Halilhodzic. Los otros nombres destinados a tirar del carro, estaban cumpliendo. Y, todos (Yassine Bounou, Sofyan Amrabat, Achraf y Youssef En-Nesyri), salieron de inicio en los octavos de final.

Los cuatro fueron clave en la exhibición de Marruecos en la primera parte. Sin embargo, por los pelos, no se marcharon al descanso por detrás en el marcador por culpa de Mhango, que, con permiso de Achraf, marcó el mejor gol del torneo. A los siete minutos, el jugador del Orlando Pirates sudafricano se acomodó la pelota no muy lejos del centro del campo y lanzó un zapatazo increíble que no puso salvar Bounou.

La competición ha terminado para Mhango, pero será una de las figuras de la Copa Africa. Su caché saldrá revalorizado. Se marcha dejando tres goles, el último para el recuerdo y no sería extraño que acumule ofertas de competiciones de más empaque que la sudafricana.

Sin embargo, el tanto de Mhango no aplacó el plan marroquí, que fue un verdadero martillo pilón durante el acto inicial. Hasta que En-Nesyri empató al filo del descanso con un remate de cabeza a bocajarro tras un centro desde la banda izquierda de Selim Amallah, acumuló multitud de ocasiones.

El guardameta Charles Thom se encargó de detener las intentonas norteafricanas con tres paradas de primer nivel a intentos de Imran Louza, Achraf y Sofiane Boufal. Además, los postes hicieron de parapeto en otro intento de Achraf y en un disparo de Romain Saiss.

Con el gol de En-Nesyri se hizo justicia en el marcador y la lógica indicaba que Marruecos, tarde o temprano, en la segunda parte, iba a doblegar a Malaui. No fue fácil, porque el equipo dirigido por el rumano Mario Marinica se atrincheró bien y, hasta que apareció la magia de Achraf, no cedió.

El tiempo se paró en el Stade Ahmadou Ahidjo de Yaoundé a los setenta minutos, cuando el lateral del París Saint-Germain acomodó la pelota sobre el césped para lanzar una falta. Escorado en la zona derecha del área, más para un zurdo que para un diestro, tomó poca carrerilla y lanzó un tremendo disparo que sorprendió a Thomu.

Achraf celebró su segundo golazo de falta consecutivo. Ya marcó uno a Gabón en el anterior partido, pero este fue más decisivo. Valió su peso en oro. Gracias al lateral diestro, Marruecos acabó con la resistencia de un equipo humilde que cayó con honor. Ahora, el combinado de Halilhodzic espera rival en cuartos y Costa de Marfil o Egipto pondrán a prueba a uno de los favoritos. (ag)

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