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Salvar vidas, la estrategia obligada en la pandemia

Thelma Mejía

Tegucigalpa. – Cuando los epidemiólogos que asesoran en la pandemia a las autoridades de Salud aceptan que los contagios de coronavirus en el país se salieron de control y que la estrategia para ser calificados como un país que intentó manejar exitosamente la emergencia sanitaria, es evitar mayor número de muertes, estamos, como al principio, frente a escenarios inciertos y de enorme preocupación.

El mes de mayo, según los galenos y la asociación de funerarias de Honduras, ha sido el más dramático en el número de casos del coronavirus y en el número de decesos desde que inició la pandemia. Los epidemiólogos creen que las nuevas variantes de la covid19 son más agresivas y sino se tratan a tiempo, se tornan más letales.

Mario Mejía, un conocido epidemiólogo del país, que ha asesorado junto a otros expertos a las autoridades sanitarias, en el programa Banegas, que dirige Darío Banegas, de la Corporación Televicentro, dijo un par de cosas sobre el manejo de la pandemia que me impactaron. La primera, que ésta ya salió de control, que el confinamiento ya no disuade, porque todo está abierto. La segunda, que el gobierno debería escuchar a los expertos, una falencia que no se ha podido superar en más de un año desde que apareció el virus.

Y la tercera, que hay que evitar que los cementerios del país sigan abriendo fosas por víctimas del coronavirus, es decir, que la estrategia por salvar vidas debe redoblarse si se quiere que el país sea recordado en la historia como una nación que hizo intentos exitosos por manejar la pandemia.

Ese salvar vidas, pasa sin lugar a dudas, por tener vacunas y acceso a las misma, pero también por tener un equipo adecuado en los hospitales, medicamentos y acceso a la salud por parte de los pacientes. Equipo biomédico para los galenos, más de 80 fallecidos en esta pandemia.

Mejía dijo que ahora los ciudadanos están copando también los centros de salud en búsqueda de atención médica, mientras el Foro Nacional de Convergencias (Fonac) informa que al menos 70 triajes han sido cerrados a nivel nacional. La emergencia sanitaria estaría entrando a una grave crisis que amerita de estrategias eficientes, efectivas y oportunas.

¿Qué ha pasado, por qué tanta virulencia? Los médicos dicen que las variantes del virus si antes se desarrollaban en cinco u ocho días, ahora lo hace en tres, no hay mucho tiempo, y ahí radica en parte su letalidad. Él estima que, en medio de las limitantes sanitarias del país, se ha hecho lo que se puede, pero las muertes por coronavirus, pueden ser más de las oficiales, hay mucho subregistro, acotó, al no descartar los 12 mil muertos que reportan las funerarias.

De acuerdo a los datos del Sinager, los departamentos de Gracias a Dios, Ocotepeque, Intibucá e Islas de la Bahía, son las únicas regiones del país que reportan menos de 100 muertes, el resto anda arriba de esa cifra, y son Francisco Morazán y Cortés, las zonas pico de la pandemia. Pero todas estas cifras, siguen siendo subregistros, sostienen los expertos.

De ahí la importancia del acceso a las vacunas para evitar que vayamos a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y ser intubados, para evitar que siga cayendo el personal sanitario y la población, en general.

Un informe de la agencia española Efe señala que Honduras, Guatemala, Paraguay y Venezuela se encuentran entre los cuatro países del continente americano que no ha podido vacunar ni al 1% de su población, lo que ha llegado es poco y hay que agilizar los mecanismos para acelerar la inmunización.

Iniciativas como las del Cohep y la de los siete alcaldes de igual número de municipios para acceder al antídoto del coronavirus, son saludables y ojalá coincidan el número de dosis que gestiona el gobierno y las donaciones prometidas. La vacunación es tan indispensable que instancias civiles han comenzado a hacer lo propio solicitando la donación de dosis de la vacuna a Estados Unidos.

Ninguno de estos esfuerzos es malo, ninguno debe ser politizado, pero lo que sí debe estar claro y corresponde a las autoridades es el replanteamiento de la estrategia de abordaje sobre el manejo de la pandemia, pues no ha sido el correcto, ha sido errático, y con raras excepciones, bastante irresponsable.

Si los escenarios nos indican que el avance de la peste está peor que hace un año y medio, algo no anda bien, no se puede retroceder en esa velocidad porque de por medio, hay vidas, y se debe pasar del miedo inútil (desidia, inercia, congelamiento) al miedo útil, es decir, brindar esperanzas en medio de la adversidad. Más de 12 mil muertos según datos extraoficiales, son ciudadanos y ciudadanas con familia, con sueños truncados, con historias de vida, son muertes que seguramente pudieron evitarse. No hay que esperar que la ola crezca y crezca para salgan más ahogados, no lo merece el país, no lo merecemos los hondureños. Es la hora de escuchar a los expertos, como asegura el epidemiólogo, Mario Mejía, quien no entiende, por qué no han hecho caso.

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