
Tegucigalpa. – En el libro “La Ola que viene” (2023) escrito por el cofundador de las empresas DeepMind e Inflection AI, Mustafa Suleyman, en colaboración con el investigador y escritor Michael Bhaskar, se afirma que pronto viviremos rodeados de una inteligencia artificial (AI), responsable de ejecutar desde tareas complejas como gestionar negocios y producir contenido digital ilimitado, hasta dirigir servicios públicos fundamentales o mantener la infraestructura nacional.
En el libro aludido, Mustafa Suleyman demuestra que tanto la IA como la biología sintética, son dos poderosas fuerzas que amenazan las bases del orden mundial, y que nuestros frágiles gobiernos caminan sonámbulos hacia el desastre. De aquí que la sociedad occidental enfrenta un desafío existencial: Por un lado, encaramos los daños sin precedentes derivados de una exposición incontrolada a las nuevas tecnologías; por otro, los riesgos de una vigilancia tiránica y abusiva, por lo cual debemos preguntarnos si conseguiremos abrir una senda entre la catástrofe y la distopía.
En el libro se afirma que: «De cara a la ola que viene, muchas naciones se ven acosadas por una serie de grandes retos que afectan a su eficacia, que las debilitan, las dividen y las hacen propensas a tomar más decisiones lentas y incorrectas. La próxima ola desembarcará en un entorno inflamable, incompetente y sobreexplotado, lo que conlleva el reto de la contención, el de controlar y dirigir las tecnologías para que sean un beneficio neto para la humanidad, [y que todo ello no] sea aún más desalentador” (Pág. 173).
Para los autores del libro la «gente necesita confiar en que los funcionarios del Gobierno, los militares y otras élites no abusarán de sus posiciones dominantes. Todo el mundo confía en que se paguen los impuestos, se respeten las normas y se antepongan los intereses del conjunto a los individuales. Sin confianza, desde las urnas hasta la declaración de renta, desde el ayuntamiento hasta el poder judicial, las sociedades corren peligro» (Ídem).
En un país como Honduras, donde los poderosos abusan del poder y no se respetan las leyes, es fácil concluir que estamos expuestos a un desastre mayor, ya que el Estado-nación es frágil e impregnado por la corrupción.
Todo lo anterior lleva a interrogarse: ¿Realmente la IA puede dañar el Estado-nación liberal de Occidente? La respuesta es claramente afirmativa, tal como se demuestra en seguida.
La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de afectar profundamente al estado-nación liberal de Occidente en múltiples dimensiones, incluyendo la política, la economía, la sociedad y la cultura. Aquí se describen algunos de los impactos clave:
1) Transformación del Mercado Laboral y Desigualdad Económica.
Automatización : La IA puede automatizar una amplia gama de trabajos, desde tareas manuales repetitivas hasta funciones cognitivas complejas. Esto podría llevar a la pérdida de empleos en sectores tradicionales, exacerbando la desigualdad económica y generando tensiones sociales.
Nuevas Oportunidades : Al mismo tiempo, la IA puede crear nuevos empleos y sectores económicos, aunque requieren habilidades específicas que no todos los ciudadanos pueden desarrollar con rapidez, especialmente cuando su sistema educativo es deficiente.
2) Cambios en la Gobernanza y la Política.
Toma de Decisiones : La IA puede mejorar la eficiencia en la toma de decisiones gubernamentales, desde la gestión de recursos hasta la formulación de políticas públicas basadas en datos. Sin embargo, también plantea preocupaciones sobre la transparencia y la rendición de cuentas, pues la IA puede ser manipulada para ocultar las conductas incorrectas e inmorales.
Vigilancia y Privacidad : El uso de IA para la vigilancia masiva puede socavar las libertades civiles y los derechos a la privacidad, que son pilares fundamentales del estado-nación liberal.
3) Impacto en la Democracia y la Participación Ciudadana.
Manipulación de la Información : La IA puede ser utilizada para difundir desinformación y manipular la opinión pública, afectando la integridad de los procesos democráticos, y creando nuevas modalidades de burlar la voluntad popular.
Personalización de la Política : Las tecnologías de IA pueden permitir una mayor personalización de los mensajes políticos, lo que podría polarizar aún más a la sociedad y erosionar el debate público, agravando la intolerancia y el enfrentamiento entre diferentes segmentos sociales.
4) Cuestiones éticas y legales.
Responsabilidad : La toma de decisiones automatizada plantea cuestiones complejas sobre quién es responsable cuando las decisiones de la IA tienen consecuencias negativas.
Sesgos y Discriminación : Los algoritmos de IA pueden perpetuar y amplificar sesgos existentes, lo que puede llevar a decisiones discriminatorias en áreas como la justicia, la contratación y la asignación de los recursos públicos y privados, lo cual contribuye a fomentar la ineficiencia y permite saltarse los controles establecidos por el consenso social y la misma legislación gubernamental.
5) Cambios Culturales y Sociales.
Relaciones Humanas : La interacción constante con sistemas de IA puede alterar las dinámicas sociales y las relaciones humanas, con posibles efectos negativos en la cohesión social. Baste ilustrar la situación con el uso de los celulares y de las redes sociales.
Identidad y Agencia : La creciente dependencia de la IA puede cuestionar conceptos fundamentales como la autonomía individual y la agencia humana, es decir, la capacidad de las personas de actuar de manera consciente e intencional para orientar su vida.
6) Seguridad Nacional y Defensa.
Armamento Autónomo : El desarrollo de armas autónomas basado en IA plantea serias preocupaciones éticas y de seguridad, ya que podrían tomar decisiones de vida o muerte sin intervención humana.
Ciberguerra : La IA puede ser utilizada tanto para defenderse como para llevar a cabo ciberataques, lo que aumenta las tensiones internacionales y los riesgos de conflictos cibernéticos.
7) Competencia Geopolítica.
Supremacía Tecnológica : La carrera por la supremacía en IA entre naciones, especialmente entre Occidente y potencias como China Popular, puede tener implicaciones significativas para el equilibrio de poder global.
Nuevos Retos : Las naciones occidentales pueden enfrentarse a nuevos retos en la regulación y el control de tecnologías avanzadas de IA, especialmente en un contexto de competencia internacional.
En resumen , la inteligencia artificial (IA) impacta de manera considerable el estado-nación liberal de Occidente, afectando áreas como el mercado laboral, la gobernanza, la democracia, la ética y la seguridad nacional. La automatización puede llevar a la pérdida de empleos y aumentar la desigualdad, mientras que la IA también mejora la eficiencia gubernamental, aunque genera preocupaciones sobre la privacidad y la transparencia. Además, su uso para diseminar desinformación puede comprometer la integridad democrática.
La implementación de IA plantea desafíos éticos, incluyendo la responsabilidad ante decisiones automatizadas y la perpetuación de sesgos. Asimismo, la competencia geopolítica por la supremacía tecnológica entre naciones añade una nueva capa de tensión en el equilibrio de poder global. En definitiva, la IA ofrece oportunidades significativas, pero su manejo determinará el futuro de los valores liberales en las sociedades democráticas.