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El CICR apoya la vacunación de más de 20,600 personas en cárceles de Honduras

Tegucigalpa – El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) apoya la campaña de vacunación contra la COVID-19 en las cárceles de Honduras, donde se pretende inmunizar a 20,635 personas, incluidos presos y personal que trabaja en las prisiones, informó este miércoles el organismo humanitario.

Hasta ahora, 15,424 presos han recibido la primera dosis de vacunas contra el coronavirus en el país centroamericano, lo mismo que 797 agentes penitenciarios, 75 militares, 53 policías preventivos y 175 miembros del personal de salud que trabaja en las cárceles, según cifras detalladas en un comunicado del CICR.

La organización humanitaria indicó que la vacunación es «la gran esperanza para poner fin» al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, pero cree que los esfuerzos de un país para mitigar la pandemia pueden «verse afectados si el acceso a la inmunización no es equitativo ni universal».

Destacó la importancia de que los Estados contemplen en sus planes de vacunación a los grupos en mayor situación de vulnerabilidad como los privados de libertad.

«Los esfuerzos para controlar la pandemia de la COVID-19 en un país pueden fracasar si las medidas de prevención y control de infecciones no se implementan en los lugares de detención», dijo el jefe de Misión del CICR en Honduras, Karim Khallaayoun.

El Comité Internacional de la Cruz Roja inició una campaña de sensibilización orientada a explicar a los presos y a sus familias la importancia de la vacunación contra la COVID-19.

La campaña consiste en publicar vídeos y afiches en español, misquito, garífuna e inglés sobre la importancia de vacunarse contra el coronavirus.

«Las personas privadas de libertad son más vulnerables a un brote de enfermedad por el coronavirus que la población general debido a que muchas veces viven en condiciones de hacinamiento o con poca ventilación, y también a la dificultad de implementar medidas de prevención como el lavado frecuente de manos o el distanciamiento físico», señaló Khallaayoun.

Asunto de salud pública

El CICR donó equipo de protección personal a los vacunados, apoyó logísticamente el despliegue de los equipos en las cárceles hondureños y proporcionó equipo para asegurar la cadena de frío de las vacunas, según la información oficial.

La vacunación de personas privadas de libertad es un asunto de «salud pública en beneficio general de la población», pues la experiencia señala que las cárceles y entornos similares pueden ser «una fuente de infección, amplificación y propagación interna y externa de enfermedades infecciosas».

«Los Gobiernos tienen la responsabilidad de brindar atención a las personas que se encuentran en centros penitenciarios. Su condición de privados de libertad no debería influir en la decisión de si son dignos de recibir atención que les salve la vida», enfatizó el alto representante del CICR.

Afirmó que todas las personas tienen el «derecho al acceso la vacuna: nadie estará a salvo de la pandemia hasta que todos estemos vacunados».

Honduras ya suma 301,700 contagios y 7,962 decesos desde que la pandemia se comenzó a expandir en el país, en marzo de 2020, según cifras oficiales. (ag)

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