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EEUU: Un año después de su victoria electoral, Joe Biden se hunde…y Trump acecha

Análisis de Alberto García Marrder / Especial para “Proceso Digital”.

Todos aquellos que votaron por Joe Biden hace un año para impedir la reelección de Donald Trump tienen ahora una dura reflexión: ¿Valió la pena o fue un voto perdido?

Cuesta reconocerlo, pero apenas un año después de su victoria  electoral contra Trump, Biden está en caída libre.

El demócrata Biden tiene malas noticias por todas partes: su candidato demócrata a gobernador del estado de Virginia, Terry McAliffe (48.3 por ciento), ha perdido esta semana frente al republicano, Glenn Youngkin (51 por ciento).

Es la primera vez que los republicanos ganan ese puesto en once años. Y eso huele mal e indica una tendencia negativa imparable para los demócratas.

El republicano Glenn Youngkin ganó las elecciones para gobernador del estado de Virginia (Foto Shawn Thew-EPA-EFE).

Y los sondeos siguen indicando un descenso en el apoyo que tiene Biden en el electorado: apenas un 42 por ciento. Y un 53  por ciento de desaprobación. 

Nunca antes un presidente norteamericano había logrado esos bajos índices en su primer año.

Para el periódico digital “Político”, los resultados de Virginia y otras elecciones locales negativas en Nueva Jersey, “presagian  malas noticias futuras para los demócratas,  como las de perder sus escasas mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes, donde ya son muy vulnerables”.

En un año, Biden no ha podido controlar la economía. La esperada recuperación económica se ha estancado y la inflación se está comiendo el poder adquisitivo de los ciudadanos.

La epidemia del COVID-19 no se ha frenado y Estados Unidos es ahora el país del mundo con más contagiados (46,997,771) y muertos (768,842).

Los estragos de la epidemia del Covid-19. En un hospital de Brooklyn (Nueva York), a la mexicana Lidia Herrera se le pemitió despedirse de su hermano, Miguel Herrera, el día que lo iban a desconectar para poder morir. (Foto Meredith Kohut-TIME).

Y en política exterior muchos desastres. Como la vergonzosa y caótica salida de Afganistán.

Además, hay un video que las cadenas de televisión no se cansan de transmitir y que le está haciendo mucho daño a Biden y que le muestra como muy viejo para el cargo. El 20 de noviembre cumplirá 79 años.

El video muestra a Biden en la Cumbre del Clima en Glasgow aparentemente durmiendo, mientras escucha a un conferenciante hablar. Y como es despertado por un asesor que se da cuenta que lo están grabando con los ojos cerrados.

El video donde, supuestamente, se ve al presidente Joe Biden dormir durante la cumbre del clima en Glasgow, Escocia. (Video BBC-Yahoo News).

A su regreso a Washington, Biden se ha reencontrado con su principal problema: su partido dividido que le impide sacar adelante su agenda legislativa y la creciente cizaña que va esparciendo Trump que amenaza con volver a la Casa Blanca en 2024.

Y todo eso deja en el aire los planes de reelección de Biden (aunque se duda que se presente como candidato) y, peor aún, la candidatura de la vicepresidenta, Kamala Harris.

Los sueños de ver a una mujer como primera presidenta de Estados Unidos se están esfumando. De nada han servido los intentos de Biden para darle más visibilidad a Harris, dándole misiones casi imposibles, como el de la descontrolada inmigración por la frontera sur con México.

Harris no levanta vuelo y la caída en popularidad de Biden, la está arrastrando también.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris. (White House Photo).

El próximo barómetro serán las elecciones legislativas de medio término del próximo año, donde los demócratas pueden sufrir varias pérdidas. Y hasta perder sus apretadas mayorías en el Congreso.

Además de los republicanos, Biden tiene ahora en el Senado a  enemigos internos, en su propio partido, que están boicoteando su agenda legislativa: el senador Joe Manchin (por Virginia Occidental) y la senadora Kyrten Sinema (Arizona), que van a su aire, incontrolados.

También tiene al ala progresistas del partido (Bernie Sanders, entre otros) que le presionan para adoptar posiciones más atrevidas.

Y acechando no muy lejos, está Trump que quiere vengarse y regresar a la Casa Blanca en el 2024. El expresidente sigue sin reconocer su evidente derrota electoral de hace un año e insiste que fue un fraude electoral, que le robaron la presidencia.

Donald Trump

Pero Trump no es el único en creerlo. Casi un 40 por ciento de los republicanos, según recientes sondeos, piensan igual.

El control de Trump del actual GOP (“Grand Old Party”) es absoluto. Y aunque él no ha confirmado aún públicamente que será candidato presidencial en el 2024, todo indica que esa es su intención.

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