Javier Franco
El centro de la gravedad democrática
En todo conflicto hay un punto que sostiene todo, aunque casi nadie lo note. Es como una mesa: mientras está bien apoyada, todo se mantiene en su lugar; cuando una pata falla, nada queda firme. A ese punto se le llama el centro de la gravedad. Dos semanas después de las elecciones generales del 30 de noviembre, ese centro de gravedad ya no está en los discursos, ni en los pleitos políticos, ni en lo que se grita en redes sociales. Hoy está en algo mucho más simple e importante para la gente: en saber si el sistema electoral puede demostrar, con hechos claros, que el resultado que anuncia es verdadero.












