Vilma Morales: La ENEE requiere decisiones históricas y sin paños tibios

Tegucigalpa – La exinterventora del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), Vilma Morales, se pronunció sobre la intervención del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), señalando que el problema energético constituye el núcleo de la crisis fiscal del país.

“Es un tema muy fuerte. Quizás el 85 % del problema fiscal de Honduras está vinculado a la energía eléctrica”, afirmó Morales, al advertir que la magnitud del desafío exige decisiones profundas y estructurales.

La extitular del Poder Judicial consideró que el tema de pérdidas es central dentro de la crisis de la ENEE y que la intervención del programa puede entenderse ante versiones que apuntan a un crecimiento desmedido de la planilla en esa unidad. Sin embargo, subrayó que cualquier proceso de intervención debe tener como propósito la eficiencia y eficacia institucional.

“Los ciudadanos nos quejamos de lo pesado que es hacer un trámite público. Ese aparato estatal tan grande no siempre produce los resultados que debe”, señaló.

Energía y estancamiento económico

Morales fue enfática en que el costo y la inestabilidad del servicio eléctrico están impactando directamente la economía nacional, afectando la inversión y deteriorando servicios básicos.

“No tenemos luz, muchas veces tampoco agua, y eso impide la inversión en el país. Es uno de los principales obstáculos para atraer capital, junto con el rescate del Estado de derecho y la seguridad jurídica”, sostuvo.

A su juicio, el costo de la energía se ha convertido en un impedimento enorme para el desarrollo, por lo que considera que “llegó el momento de tomar una decisión histórica”.

Separar generación, distribución y comercialización

La exinterventora planteó que Honduras debe transitar hacia un modelo similar al implementado en Guatemala, donde las áreas de generación, distribución y comercialización operan de forma separada y con rendición de cuentas independiente.

“Los tres productos de la empresa deben convertirse en estructuras diferenciadas, con administración sana y resultados medibles”, explicó.

Según Morales, la reducción de pérdidas es el termómetro que evidencia el deterioro institucional, ya que, en lugar de mejorar, la situación se ha vuelto más crítica.

También advirtió que el robo de energía no puede seguir siendo un tema marginal y que su combate pasa por una gestión firme y por inversiones estratégicas que permitan modernizar el sistema.

Para Morales, la crisis estructural de la ENEE no se resuelve con medidas aisladas.

Finalmente, la jurista insistió en que el país necesita transparencia en los resultados y decisiones firmes que permitan rescatar un sector que hoy impacta directamente las finanzas públicas, la competitividad y la calidad de vida de los hondureños. LB

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