Tegucigalpa – El representante del sector maquilador y economista, Guillermo Matamoros, señaló hoy que la verdadera competencia de Honduras no es Guatemala ni El Salvador; es Vietnam.
-Vietnam es un ejemplo notable de éxito en materia de desarrollo, según el Banco Mundial.
-Para 2045, Vietnam aspira a convertirse en un país de altos ingresos, logrando al mismo tiempo un crecimiento inclusivo y verde.
A través de un artículo de opinión publicado en una red social el economista reflexionó que la verdadera competencia ya no está al lado. Está en quienes avanzan más rápido.
En ese sentido, expuso que Vietnam es un país que durante las últimas tres décadas se ha convertido en uno de los principales centros manufactureros del mundo.
“Su éxito no fue producto de una sola política. Apostó de manera consistente por la educación, la formación técnica, la apertura comercial, la infraestructura, la integración en las cadenas globales de valor y una estrategia orientada a elevar la productividad. Hoy continúa fortaleciendo esas capacidades mediante la innovación, la digitalización y la formación de talento”, argumentó.
Sin embargo, consideró que Vietnam no es el problema de Honduras. Es un referente de la velocidad con la que un país puede construir ventajas competitivas cuando mantiene una estrategia de largo plazo.
Con frecuencia evaluamos el desempeño económico de Honduras comparándolo con Guatemala, El Salvador o Nicaragua. Esa comparación sigue siendo útil para entender nuestra posición relativa en la región, pero ya no refleja el verdadero escenario competitivo en el que participan nuestras empresas, acotó.
Cuando una empresa internacional decide dónde instalar una nueva planta o ampliar su producción, la decisión rara vez se limita a Centroamérica, razonó.
Caviló que la discusión no debería centrarse únicamente en cómo atraer inversión, sino en cómo desarrollar las capacidades que hacen posible esa inversión y permiten retenerla.
En la nueva economía, los países no compiten únicamente con sus recursos naturales ni con sus costos laborales. Compiten por su capacidad para aprender, adaptarse e innovar más rápido que los demás. Esa puede ser la ventaja competitiva más importante del siglo XXI, comentó.
La pregunta ya no es si Honduras compite con Guatemala o con El Salvador. La verdadera pregunta es si estamos construyendo las capacidades necesarias para competir con economías como Vietnam, cuestionó. (RO)









