Tegucigalpa – A un año de su creación, el centro de pensamiento Sendas presentó un análisis en el que hace un llamado a impulsar una reforma estructural del sistema eléctrico hondureño, al considerar que la crisis que enfrenta el sector se ha convertido en uno de los principales factores que limitan el crecimiento económico y el desarrollo del país.
– El centro de pensamiento sostiene que el deterioro del sistema eléctrico representa uno de los mayores obstáculos para el crecimiento económico, la inversión y la competitividad del país.
En su documento “Una ley más — o la reforma eléctrica que Honduras necesita”, Sendas afirma que el país enfrenta uno de los sistemas eléctricos más deficientes del hemisferio. Entre los principales problemas identifica que cerca de un millón de hondureños aún no tienen acceso al servicio eléctrico y que quienes sí cuentan con el enfrentan un promedio de 82 interrupciones al año, con impactos directos sobre la productividad y la actividad empresarial.
El análisis también señala que, al incorporar los costos derivados de los frecuentes cortes de energía, una empresa industrial promedio en Honduras termina pagando alrededor de un 20 % más por la electricidad que compañías similares en Guatemala y El Salvador, reduciendo así la competitividad del país frente a sus vecinos.
Asimismo, el estudio advierte que las pérdidas por energía no facturada, ya sea por hurto o deficiencias administrativas, generan un déficit anual en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) cercano al 1 % del Producto Interno Bruto (PIB). A ello se suma una deuda acumulada que equivale a casi una cuarta parte de la deuda pública nacional.
Según Sendas, el problema no responde a una sola causa, sino a un círculo vicioso en el que la estatal eléctrica adquiere energía a altos costos, no logra recuperar plenamente su facturación, acumula obligaciones financieras, retrasa pagos a generadores e invierte insuficientemente en infraestructura, provocando un deterioro progresivo del sistema.
Ante este panorama, el centro de pensamiento sostiene que Honduras requiere una reforma integral y no únicamente modificaciones legales parciales. A su juicio, un sistema eléctrico moderno permitiría liberar recursos públicos que actualmente se destinan a cubrir pérdidas y orientarlos hacia sectores estratégicos como educación, salud, infraestructura y tecnología.
El fundador de Sendas señala que el país dispone del talento técnico y profesional necesario para construir un sector eléctrico competitivo, pero carece de un sistema institucional que permita aprovechar esas capacidades. Agrega que el propósito del centro de pensamiento es contribuir con análisis independientes y basados en evidencia para enriquecer el debate público y apoyar la toma de decisiones.
Sendas recuerda que, tras publicar en 2025 el estudio “Desarrollo Estancado”, inició una investigación conjunta con el Tecnológico de Monterrey sobre productividad y crecimiento económico. Aunque ese trabajo aún continúa, la organización afirma que los resultados preliminares apuntan a que la transformación del sector eléctrico constituye una de las prioridades más urgentes para que Honduras pueda recuperar su competitividad y construir una senda sostenida de desarrollo.
La organización, fundada con el objetivo de aportar análisis técnicos para la formulación de políticas públicas, sostiene que tras estudiar las causas del estancamiento económico de Honduras concluyó que transformar el sistema eléctrico es una condición indispensable para revertir esa tendencia. PD








