Tegucigalpa – La reforma a la Ley del Subsector Eléctrico, mediante el cual se busca reestructurar y modernizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), concita un respaldo generalizado de sectores internos y externos en Honduras. Apenas el Partido Libre se opone tajantemente a la pretensión arguyendo que se privatiza la empresa estatal energética.
– “Nos estamos desangrando con la ENEE, no podemos seguir así”, recalca el presidente Asfura antes de viajar a Europa.
– “Hay 15 mil millones de lempiras para financiar líneas de trasmisión”, señaló el embajador de la Unión Europea, Gonzalo Fournier.
El Congreso hondureño confirmó que en la presente semana se discutirán las reformas energéticas en el hemiciclo legislativo. Se prevé un respaldo de la mayoría de las bancadas –a excepción de Libre– por lo que se aprobaría antes del receso legislativo.
De acuerdo a datos oficiales, las pérdidas financieras diarias ascienden a 50 millones de lempiras, con un déficit del flujo de caja de 1 mil 300 millones mensuales, lo que se traduce en el drenaje de recursos públicos de entre 15 mil 600 a 16 mil millones anuales.
El pasivo total de la estatal alcanzó cifras récord situándose en el rango de los 114 mil 449 millones a 120 mil millones de lempiras. Actualmente, uno de cada cuatro lempiras de la deuda nacional de Honduras proviene directamente del sector eléctrico o de rescates financieros destinados a la ENEE. Al menos el 34 % de la energía inyectada se pierde en la red de distribución principalmente por conexiones ilegales, robo organizado de fluido y fallas técnicas.
A nivel nacional, funcionarios del Gobierno han reiterado que la reforma no contempla la privatización de la ENEE. El secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, sostuvo que modernizar la empresa significa rescatarla, fortalecerla y devolverle eficiencia para que continúe siendo patrimonio del pueblo hondureño.
En el mismo sentido, el secretario de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, aseguró que el Estado mantendrá el 100 % de la propiedad de la empresa y sus subsidiarias, mientras que la designada presidencial María Antonieta Mejía enfatizó que las represas, redes y activos estratégicos continuarán bajo control estatal.

UE, BID, BM, CAF y BCIE respaldan reforma
La iniciativa de reforma para modernizar y rescatar la estatal energética, impulsada por el Gobierno hondureño, recibió en los últimos días el respaldo de representantes de los principales organismos multilaterales de financiamiento que acompañan a Honduras en materia económica, energética e institucional.
Autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) coincidieron en que la reforma representa una oportunidad para ordenar el sector eléctrico, fortalecer la institucionalidad, mejorar la calidad del servicio y crear condiciones que permitan atraer inversión para el desarrollo energético del país.
La vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID, Anabel González, destacó que la propuesta sigue estándares y buenas prácticas internacionales, promueve un sector más moderno, ordenado y transparente, y permite modernizar la ENEE sin privatizarla.
En la misma dirección, Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, señaló que las reformas incorporan experiencias exitosas aplicadas en otros países para construir un sistema eléctrico más eficiente, sostenible y confiable.
Por su parte, el presidente ejecutivo del CAF, Sergio Díaz-Granados, afirmó que Honduras necesita una reforma que permita ordenar y modernizar el sistema eléctrico para fortalecer el sector y atraer inversión nacional y extranjera.
Asimismo, la representante de CAF en Honduras, Vivian Casco, subrayó que la iniciativa contribuirá a fortalecer la institucionalidad, mejorar la calidad del servicio y generar mejores condiciones para el desarrollo económico del país.

A través de un pronunciamiento público el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), se pronunció a favor de reformas en el sector energético de Honduras.
“El BCIE reconoce que la reforma del sector eléctrico de Honduras es fundamental para asegurar su sostenibilidad financiera y habilitar las inversiones que el sistema requiere”, señaló el organismo internacional a través de sus canales oficiales.
En ese orden, reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del subsector eléctrico del país centroamericano.
“El BCIE reafirma así su compromiso con el fortalecimiento del subsector eléctrico de Honduras, apoyando la movilización coordinada de inversión pública y privada para garantizar su sostenibilidad en el largo plazo”, subrayó.
El embajador de la Unión Europea en Honduras (UE), Gonzalo Fournier, informó que esta asociación tiene una disponibilidad de 15 mil millones de lempiras para mejorar las líneas de transmisión en la nación centroamericana.
Comentó que la normativa general es que la UE no se pronuncia sobre las iniciativas legislativas porque no se entrometerá de cómo debe trabajar el Congreso Nacional en referencia a la iniciativa de las reformas energéticas.
Aunque consideró que la energía renovable supone más desarrollo económico en la que ambos se refuerzan mutuamente.

Reforma garantiza mejor servicio y tarifas: ENEE y CREE
En declaraciones públicas de este lunes, el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, junto a miembros de la Comisión de Energía del Congreso Nacional, encabezadas por su presidente Milton Puerto y el comisionado presidente de la Comisión Reguladora de la Energía Eléctrica (CREE), Héctor Corrales, explicó que la propuesta de reforma energética se construye sobre tres ejes: reglas claras, transparencia y orden en el sector, después de más de 30 años de intentos fallidos por reestructurar la industria eléctrica.
Señaló que el proceso ha sido acompañado por organismos multilaterales como Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial, así como por una amplia socialización con diversos sectores.
Por su parte, el presidente de la comisión de energía del Congreso Nacional, diputado Milton Puerto, afirmó que Honduras ya no puede sostener pérdidas estimadas en 50 millones de lempiras diarios, unos 16 mil millones al año, por la situación actual en que se encuentra la ENEE.
Sostuvo que el decreto enviado por el Poder Ejecutivo tiene como fin “salvar a la ENEE” y garantizar que siga siendo una empresa estatal al servicio de los hondureños.
Ante el “fantasma de la privatización”, las autoridades insistieron en que en ningún artículo de la propuesta se contempla privatizar la empresa, sino fortalecer a la ENEE matriz a través de subsidiarias que permitan mayor eficiencia y capacidad de inversión.
Peña Panting adelantó que se incorporan acciones con la intención de no vender ni traspasar la institución sin autorización del Congreso Nacional, reforzando el carácter público de los bienes eléctricos.

El abonado en el centro
De su lado, el comisionado presidente de la CREE, Héctor Corrales, subrayó que el proyecto se diseñó “con el abonado en el centro”, reconociendo que el usuario hoy sufre dos problemas principales: cortes constantes y tarifas altas.
En ese sentido, explicó que la insolvencia financiera de la ENEE y la falta de gobernanza han impedido inversiones en la transmisión y distribución.
En ese sentido, la reforma pretende corregir ese orden institucional para permitir licitaciones transparentes y competitivas que reduzcan el costo de la energía.
Asimismo, las autoridades detallaron que la reforma abre el camino para que haya más inversión en generación, transmisión y distribución, lo que permitiría, en un plazo estimado de seis meses a un año, contar con energía las 24 horas y tarifas más bajas para hogares y empresas.
Según indicó al sanear la ENEE y fomentar la competencia en la oferta de energía, se podrá bajar el precio al consumidor.
Lo anterior permitirá destinar los recursos hoy absorbidos por las pérdidas de la estatal a salud, educación, infraestructura y seguridad.
Los funcionarios insistieron en que esta es una “decisión de país” que busca recuperar la confianza del pueblo hondureño, reducir los apagones, estabilizar la calidad del servicio y alinear el sector eléctrico con las mejores prácticas internacionales.
Además, manteniendo a la ENEE como propiedad del pueblo y descartando la privatización de la empresa estatal sobre lo que el presidente Asfura ha recalcado que la compañía eléctrica será siendo de los hondureños.
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Urgentes reformas energéticas
El presidente de la República solicitó el respaldo de los 128 diputados del Congreso Nacional para aprobar las reformas a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al tiempo que aseguró que la estatal seguirá siendo propiedad de los hondureños. El mandatario destacó el trabajo conjunto de la junta directiva del Legislativo, encabezada por su presidente Tomás Zambrano, así como de diversas bancadas, entre ellas del Partido Liberal y Partido Nacional, para avanzar en la iniciativa.
El gobernante advirtió que Honduras “no puede seguir así” debido a las pérdidas acumuladas en la ENEE, las cuales limitan la inversión en sectores clave como salud, educación e infraestructura. En ese sentido, subrayó que organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y el Fondo Monetario Internacional respaldan las reformas planteadas, las cuales –según dijo- buscan ordenar financieramente la empresa sin favorecer intereses particulares.
Asimismo, reiteró que su administración está enfocada en resolver los problemas estructurales del país, dejando de lado debates sobre el pasado. Cuestionó las gestiones anteriores, calificándolas de “desastrosas”, tanto en el ámbito económico como en la imagen internacional de Honduras. “Estamos trabajando para sacar adelante al país, no hay una varita mágica, pero sí compromiso y responsabilidad”, expresó.
En relación con los cambios en la ENEE, el presidente explicó que se creará un nuevo esquema organizativo mediante tres empresas estatales: una encargada de transmisión, otra de generación y una tercera de distribución, todas con propiedad total del Estado. Además, señaló que se eliminarán duplicidades administrativas y se fortalecerá el control financiero, al tiempo que se identifican las pérdidas técnicas y no técnicas en el sistema.
El mandatario también destacó decisiones recientes como el cierre del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas, el cual, según indicó, contaba con más de 2,100 empleados y un presupuesto de 5,300 millones de lempiras sin resultados efectivos. Aseguró que estas medidas forman parte de un proceso de reordenamiento para detener el deterioro de la estatal, que —afirmó— ha perdido más de 100 mil millones de lempiras.
El gobernante reiteró su llamado al Congreso para aprobar la ley enviada por el Ejecutivo, asegurando que no existe una agenda oculta y que el proceso ha sido socializado con distintos sectores, incluyendo empresa privada, sociedad civil y organismos internacionales. “Entre más tardamos, más perdemos”, advirtió, al tiempo que prometió resultados visibles en el corto plazo como parte de su gestión, que —recordó— apenas suma 138 días. PD












