Tegucigalpa – Los hondureños están sufriendo actualmente en recibir los servicios básicos de agua potable, un elemento necesario para la convivencia en el hogar, a causa de los efectos de la sequía y de las altas temperaturas, que han reducido sus embalses a niveles críticos.
El agua potable y la energía eléctrica son servicios básicos interdependientes y vitales en cada hogar; y son el motor del desarrollo humano y económico de una nación y la prolongada sequía está afectando el suministro adecuado.
Una nación que no pueda garantizar cualquiera de estos servicios, debe considerarse un país subdesarrollado, y mucho menos si no puede ofrecer estos dos elementos, se encuentra en los escalones más bajos.
Así está sucediendo en Honduras, donde gran parte de su territorio está sufriendo las interrupciones de los servicios de agua y con ello afecta a decenas de miles de viviendas, negocios y comercios.
La capital, uno de los epicentros de los racionamientos

Mientras que en el municipio del Distrito Central, capital hondureña, está sufriendo severos racionamientos de agua potable, distribuyendo el servicio una vez por semana con baja presión.
Las zonas altas de la capital hondureña y algunas colonias llevan varios días sin recibir el servicio debido a que la presión es baja, y tienen que recurrir a invertir en tanques cisternas privados.
El precio del agua dejó de ser por cisterna, sino que ahora contabilizan minutos, de manera que por 7 minutos el costo es de 1 mil 200 lempiras.
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) detalló que el nivel de las represas Los Laureles es de 40.35 % y Concepción con 37.18 %.

Las proyecciones indican que, de mantenerse las condiciones actuales, Los Laureles alcanzaría el umbral del 20 % el 26 de agosto y el 10 % el 22 de septiembre. En el caso de La Concepción, el nivel del 20 % se proyecta para el 31 de agosto y el 10 % para el 5 de octubre, escenarios que podrían modificarse dependiendo del comportamiento de las precipitaciones.
Igualmente, hay otros municipios considerados productivos que están sufriendo por la falta de lluvias, y perjudican la cosecha de granos básicos y el mantenimiento del ganado que muere de sed.
Advierten etapa “supercrítica” de agua en la capital
Etapa supercrítica en la capital

El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió que la capital hondureña podría entrar en una “etapa supercrítica” para finales de agosto en el abastecimiento del agua si no se registraban lluvias.
“Si las condiciones siguen así, estaríamos entrando en una etapa supercrítica a finales de agosto, y entraríamos en un tema problemático a finales de septiembre”, dijo Zelaya en su momento
Clamó a la población capitalina que adopte una cultura de ahorro del agua potable en sus hogares y aplique varias medidas como cerrar la llave mientras se lava los dientes y no lavar con manguera.
Falta de agua golpea al Corredor Seco y ganadería

La falta de agua no solo golpea a las ciudades, sino también a sectores rurales en las alejadas y abandonadas comunidades del Occidente y el sur de Honduras.
En ciudades del Valle de Sula el servicio se ha reducido al mínimo, señalan los afectados.
Pequeños centros urbanos y aldeas han recurrido a los pozos para abastecerse de agua, ya que los ríos se encuentran sin caudales suficientes para abastecer de agua a las comunidades.
Igualmente el sector ganadero y agrícola se sienten afectados y con ello se golpea a las ciudades, ya que los precios de los alimentos han sufrido alzas en los mercados de la capital y San Pedro Sula. AG












