Tegucigalpa – El Distrito Central enfrenta un panorama cada vez más complejo en materia de abastecimiento de agua potable debido a la prolongada sequía, los bajos niveles en las represas y las deficiencias históricas en la red de distribución.
– Se esperan lluvias en los próximos días, pero no tan fuerte para ayudar al nivel de los embalses que abastecen a la capital hondureña.
Las autoridades municipales y de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) consideran que se requiere de un inmenso esfuerzo para reducir los racionamientos.
Los planes de acción impulsados por estas instituciones, como proyectos de infraestructura, reparación de fugas y modernización del sistema solventan elementos de la crisis hídrica, pero no la situación completa.
Por su parte, expertos de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), advierten que las lluvias generalizadas podrían tardar varias semanas en regresar, lo que prolongaría los racionamientos y aumentando la presión sobre las reservas de agua en la capital.

Advertencias de la alcaldía
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió que los racionamientos de agua podrían intensificarse en las próximas semanas debido al fuerte verano que persiste.
El edil explicó que actualmente la comuna mantiene racionamientos programados dependiendo de cada colonia, donde el suministro puede llegar cada tres, cinco o hasta siete días, según la disponibilidad del recurso.
“Estamos manejando de la mejor manera las dos represas y haciendo todo lo posible para sobrellevar este verano que está intenso y duro”, expresó.

Represa San José como solución a medio plazo
Como parte de las medidas para enfrentar el problema de abastecimiento, Zelaya anunció la reactivación de la represa San José, proyecto que permaneció paralizado durante 17 meses y que fue retomado el pasado 1 de marzo.
Según indicó, la obra estaría finalizada en el primer trimestre de 2028 y beneficiará a más de 300 mil habitantes, especialmente en sectores como la colonia Kennedy.
El alcalde Zelaya aseguró que la entrada en operación de esta represa permitirá redistribuir el agua hacia otras zonas de la capital y reducir los racionamientos que actualmente afectan a miles de hogares.
Reducción de pérdidas
Por otra parte, el jefe edilicio informó sobre un plan piloto impulsado junto al gobierno de Japón para modernizar los medidores de agua mediante tecnología ultrasónica y sistemas digitales de micromedición.
De acuerdo con el edil, alrededor del 40 % del agua se pierde durante el proceso de distribución debido al deterioro de la red, muchas de cuyas tuberías tienen más de 50 años de antigüedad.
En ese sentido, adelantó que para 2027 se contempla iniciar trabajos de reparación de tuberías con apoyo del gobierno japonés, además de avanzar en un nuevo catastro del sistema de agua potable para mejorar el control y administración del recurso en la capital.
El alcalde hizo además un llamado a la población a adoptar una cultura de ahorro del agua ante la gravedad de la situación.
“Pónganse la mano en la conciencia y ahorren agua porque esto no va a estar fácil”, manifestó, al enfatizar que acciones sencillas pueden contribuir enormemente.

Esfuerzos críticos de la UMAPS
Por su lado, el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, considera que el problema tiene raíces históricas y estructurales en la ciudad, pero tiene esperanzas poder revertir la situación.
Informó que la institución prioriza recuperar más de 2 mil millones de lempiras en mora, fondos que serían necesarios para reabastecer el sistema de agua potable en el Distrito Central.
Boquín explicó que la falta de pago de los abonados limita la capacidad operativa de la institución y dificulta la ejecución de obras prioritarias para enfrentar la crisis de abastecimiento en la capital.
La UMAPS registra alrededor de 135 mil abonados, de los cuales el 66 % paga en tiempo, el 19 % cancela con retraso y el 15 % permanece en mora.
Boquín indicó que actualmente se desarrollan trabajos de rehabilitación y mantenimiento de infraestructura para mejorar la distribución, especialmente en sectores altos y zonas donde el agua llega con menor frecuencia.
Asimismo, explicó que la creciente demanda ha superado la capacidad instalada del sistema, que da paso a irregularidades en el suministro en distintos barrios y colonias de la capital.
Según estadísticas de la Asociación de Juntas de Agua, un estimado de 200 colonias de Tegucigalpa y Comayagüela no tienen acceso a la red de distribución, lo que implica que un alto porcentaje de los habitantes dependen de vendedores particulares.

Carros cisterna
En conversación con Proceso Digital, Juan Diego Zelaya señaló que la Alcaldía mantiene rutas de distribución gratuita de agua mediante carros cisterna como la alternativa principal para aliviar los problemas de la red de distribución.
Zelaya reconoció que al momento de realizar la transición la municipalidad contaba con 32 cisternas, pero únicamente dos estaban operativas. Actualmente ya funcionan siete unidades y se espera alcanzar al menos 15 en las próximas semanas conforme avancen las reparaciones.
La inversión y el tiempo requerido para reparar este tipo de vehículos es alta, por lo cual no se puede llegar a tantos lugares como se desearía, reconoció el alcalde.
“El agua que entrega la municipalidad es completamente gratuita”, agregó, pues instituciones como Copeco y el Comité de Emergencia Municipal (CODEM) también colaboran en la distribución.
Aunado a esto, han entregado más de 500 tanques de almacenamiento en diferentes puntos de la capital, principalmente en centros educativos de Tegucigalpa para garantizar el acceso al líquido en escuelas durante la temporada seca.

Pronóstico de sequías
El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de COPECO, Francisco Argeñal, informó a Proceso Digital que las lluvias regresarían al país hasta dentro de varias semanas.
El experto explicó que durante los últimos días únicamente se han registrado chubascos aislados en sectores fronterizos con El Salvador, especialmente en zonas del sur de Lempira, Intibucá y La Paz.
“Son lluvias muy aisladas, no podemos decir que ya inició la temporada lluviosa”, señaló Argeñal.
El meteorólogo detalló que, según las proyecciones de Cenaos, el clima seco podría mantenerse hasta finales de mayo en la mayor parte del país.
Después de esa fecha, indicó, comenzaría un incremento gradual de lluvias en la zona sur, centro y occidente del territorio nacional, mientras que para las regiones oriental y noroccidental las precipitaciones se esperarían a partir de la próxima semana.
Las condiciones secas continuarían en gran parte del territorio nacional, con repercusiones en la reserva hídrica de la capital hondureña.

Represas continúan con niveles bajos
Los datos más recientes en el portal de la UMAPS indican que las principales represas del Distrito Central continúan con niveles reducidos debido a la prolongada temporada seca.
La represa Los Laureles se encuentra al 36.18 % de su capacidad, con un volumen de almacenamiento de 3.801 millones de metros cúbicos, mientras que La Concepción reporta un 44.16 % de almacenamiento, equivalente a 15.987 millones de metros cúbicos (dato al 22 de mayo de 2026).
Ante este panorama, los responsables insisten en que la crisis hídrica no podrá resolverse únicamente con racionamientos o medidas temporales, sino que requerirá de inversiones considerables y una mayor responsabilidad ciudadana.
Miles de capitalinos seguirán con escasez en el suministro, en una temporada que podría convertirse en una de las más difíciles de los últimos años para Tegucigalpa y Comayagüela. PD / AD












