spot_imgspot_img

Preocupación en Uruguay ante una inusitada ola de secuestros exprés

Montevideo – Una ola de secuestros exprés registrada en los últimos días en Montevideo, de la que fueron víctima ocho personas en cuatro raptos distintos, despertó preocupación en Uruguay, donde hasta ahora no se habían producido este tipo de crímenes.
 

Un portavoz del Ministerio del Interior aseguró hoy a Efe que los secuestros exprés «prácticamente no se han conocido hasta ahora en Uruguay», un país tradicionalmente tranquilo y de apenas 3,3 millones de habitantes.

El primero tuvo lugar el martes de la semana pasada en el populoso barrio del Cerro, donde cuatro sujetos armados abordaron al encargado de un local en la puerta de su casa.

Tras asaltar su vivienda, retuvieron a su madre como rehén mientras se lo llevaban al negocio del que está a cargo para obligarle a entregarles unos 6.000 dólares (4.500 euros) de la caja.

Los otros tres raptos fueron cometidos todos en el barrio de Pocitos, una zona de clase media-alta, por lo que se cree que son obra de la misma banda criminal, presuntamente jóvenes.

El primero de los casos en Pocitos se registró en la madrugada del sábado fue asaltada en su vehículo una pareja que fue trasladada en el automóvil a un descampado, donde fue atada mientras los delincuentes realizaban otros hurtos por la ciudad con el coche.

Finalmente los criminales trasladaron a las víctimas hasta su domicilio, que también robaron.

Al día siguiente, también de madrugada, otra pareja fue secuestrada en un parque de la misma zona y obligada a ir a la casa de la joven para sustraerle electrodomésticos, joyas y dinero.

Por último, anoche una mujer de 42 años y su sobrino de 19 fueron asaltados cuando se disponían a subir a su automóvil.

La mujer fue obligada a punta de pistola a conducir el coche por la ciudad y a sacar dinero de su cuenta en un cajero automático.

Horas más tarde los liberaron y les dieron dinero suficiente para que pudieran tomar un autobús y volver a sus casas.

Los últimos datos del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad señalan que las denuncias de delitos contra la propiedad (hurtos y robos) bajaron de 71.498 en el primer semestre de 2008 a 65.649 en el mismo período de 2009.

Sin embargo, la percepción ciudadana es que estos crímenes han aumentado en el país, como quedó de manifiesto en marzo pasado, cuando una encuesta difundida por la empresa Equipos Mori reveló que la seguridad es la principal preocupación de los uruguayos.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, ha afirmado en varias ocasiones que, comparado con el resto de Latinoamérica, Uruguay está en una mejor situación en esa materia, pero si se compara consigo mismo hace algunas décadas, el escenario se ha deteriorado.

Parte del incremento de la inseguridad, según los analistas, tiene que ver con la expansión del consumo de la pasta base de cocaína, una droga barata y adictiva.

Además la situación de las cárceles uruguayas, donde conviven 8.863 reos a pesar de que tienen capacidad para un total de 6.443, es vista también como un potencial foco de delincuencia.

Se estima que, una vez cumplida su condena, más del 60 por ciento de los presos reinciden con un delito mayor al que cometieron antes de ser encarcelados.

spot_img

Lo + Nuevo

spot_img
spot_img
23,128FansMe gusta
37,800SeguidoresSeguir
6,673suscriptoresSuscribirte
spot_img
spot_imgspot_img