baner por salud junio verde

nuva d19 oct

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

Dramático aumento de abusos sexuales en Honduras



Dramático aumento de abusos sexuales en Honduras
Autor del artículo: Especial Proceso Digital

TegucigalpaLas víctimas por delitos sexuales crecen dramáticamente en Honduras, donde al menos cuatro capturas se contabilizan por estos ilícitos, de acuerdo a datos oficiales de las autoridades.

- Más de dos mil denuncias  por abuso sexual se registraron en 2017 en Honduras.

Los medios de prensa cotidianamente son portadores de este tipo de historias que tiene entre sus víctimas preferidas a infantes, mujeres y personas de la tercera edad.

De nadie es extraño que estas macabras historias se tejen con protagonistas hasta cierto punto impensados. Religiosos, profesionales de distintas áreas, operadores de justicia, actores del más íntimo círculo familiar y personajes rimbombantes de la sociedad.

Las operaciones que realiza la Fiscalía para capturar a agresores sexuales.

En 57 días de este 2018 la Policía Nacional reporta la captura de 961 sospechosos de cometer delitos sexuales como ser violación, violación especial y actos de lujuria. De estos detenidos, 757 han sido en atención a órdenes de captura giradas por los diferentes Juzgados de la República.

Las operaciones a nivel nacional que realiza la Fiscalía, en coordinación con los demás operadores de justicia, ha sido determinante para capturar a agresores sexuales.

El oficial de la DPI, David Hernández, reveló que entre tres y cuatro personas cada día son detenidas por delitos sexuales, ya sea por denuncias acumuladas o en flagrancia.

“Hay que recalcar que la denuncia ciudadana es importante para lograr capturar a los responsables de estos delitos”, afirmó.

El miembro policial dijo que estos delitos pueden ser denunciados en forma anónima a la línea 911 y luego con las diligencias se puede apersonar para reforzar los señalamientos.

Crecen abusos sexuales contra niños en Honduras, estos son las principales víctimas de los abusadores.

Sociedad hipersexualizada

Para el sicólogo Ramón Salgado lo anterior es una situación preocupante que debe llamar a la reflexión a la primera institución de la sociedad: la familia. “Aunque reporten la captura de cuatro personas diarias por este tipo de delitos, detrás también hay muchos casos que se esconden porque lo anterior es únicamente por los casos que se denuncian, otros quedan en total anonimato”.

Reforzó que la niñez -niño o niña- y la mujer son las principales víctimas de los abusadores sexuales. “Estamos en una sociedad hiper sexualizada a través de todos los medios, lo que provoca una distorsión de lo que es el género humano en sí, pero también tiene que ver con toda la descomposición social que existe que se traduce en desintegración familiar y la falta de educación sexual”.

El profesional de la sicología explicó que hay dos tipos de personas que cometen estos ilícitos: los que violan y los que abusan.

Violación a niñasLas denuncias corresponden a niñas y adolescentes víctimas agraviadas en todo el país.

 

“El que abusa planifica el hecho, seduce de una u otra manera y manipula a la víctima, es así que podemos pensar que este individuo pudiera tener algún tipo de trastorno y no es así, simplemente tiene una distorsión sexual y una preferencia sexual, sea por un niño o niña y comete el abuso. Este tipo puede ser una persona común y corriente, muy preparada que se desenvuelve en la sociedad inclusive hasta ética y moralmente, y estos son los casos difíciles de detectar”.

Mientras, en el caso del violador, tiene otro perfil porque lo hace impulsivamente y comete el acto. Estos son generalmente los casos que más se denuncian porque la percepción de la sociedad es diferente.

Salgado es del criterio que una sociedad tan vulnerable y violenta como la hondureña es más propicia a caer en estos sucesos deleznables.

Problema no dimensionado como merece

Issis RomeroDe su lado, para la egresada de Sicóloga Clínica, terapeuta de familia con Orientación en Sexualidad Humana, Issis Romero, la falta de educación sexual es el caldo de cultivo que incrementan los abusos y violaciones en el país.

“El hecho que la misma víctima llega a creer que ella es responsable del abuso o que lo provoca es una de las limitantes más grandes para que disminuya este flagelo o que sea denunciado. Por lo general, el abusador casi siempre es cercano al círculo familiar o de amistad, rara vez es un desconocido, entonces lo más penoso es que reiteradamente son padres, hermano, primos los que están abusando en su mayoría de menores”, arguyó.

Desglosó que el problema no ha sido visto en la dimensión que lo merece. “El abuso sexual se está dando sobre todo en menores en el país, y muchas veces es desconocimiento, muchos menores no saben que están siendo víctimas de abuso sexual y eso porque no distinguen entre una caricia y un abuso”.

Las personas víctimas de abuso tienden a tener baja autoestima

Romero citó que estas personas hasta que crecen se dan cuenta que por años fueron abusados. “Lo hemos reiterado que los niños desde pequeños deben recibir educación sexual para que aprenda a reconocer una caricia buena de una mala para que sean capaces de poner un alto al abuso”, apostilló.

La profesional en Sexualidad Humana subrayó que las condiciones de hacinamiento, producto de la pobreza, es otro de los detonantes que contribuye a este flagelo.

“Las parejas están teniendo relaciones sexuales con sus hijos al lado y la baja escolaridad de las personas da pie a que los casos vayan en aumento”, machacó.

Apuntó que las personas víctimas de abuso tienden a tener baja autoestima que deriva en altos índices de intentos suicidas y en algunos casos se llega a materializar. “A futuro estas personas desarrollan problemas de índole sexual. Podemos ver a un niño con una hipersexualidad bastante notable: el típico promiscuo”.

Detrás de estos casos se esconden miles de historias más que no trascienden públicamente

La experta refirió que, en el caso de las mujeres abusadas, carecen de anorgasmia, bajo deseo sexual o fobia a las relaciones sexuales, lo que sin duda afecta su vida de pareja.

“Nos encontramos con depresiones, ansiedades, ataques de pánico y secuelas de una violación. Es fácil detectar el abuso sexual en menores porque cambian por lo general su comportamiento, ellos se vuelven más agresivos o con conductas sexuales precoces, terrores nocturnos, pesadillas, entre otras brusquedades relacionadas al comportamiento sexual”, extrajo Romero.

Puntualizó que no necesariamente tiene que haber penetración para que exista abuso sexual, basta con tocar a la víctima, sexo oral o las mismas prácticas masturbadoras.

Concluyó que un abuso sexual puede ser superado bajo una red de apoyo de su entorno. “Se supera siempre y cuando se reciba la atención adecuada. La principal barrera que encuentra el niño es que no le creen, por eso insistimos a los padres que escuchen a sus hijos y sean observadores de sus conductas, luego busquen ayuda profesional que un manejo terapéutico adecuado puedo corregir estos problemas y no haya secuelas duraderas”.

Mario DíazEn tanto, el coordinador de los Tribunales de Sentencia, Mario Díaz, es del criterio que el delito de abuso sexual va en incremento porque las víctimas no ponen las denuncias por diversas causas.

“Muchas veces interponen la denuncia, pero no la concluyen porque los abusos sexuales tienen la particularidad que revictimizan a una persona, es decir que los que son abusados para gran parte de la población es una persona que provoca el delito sexual”, expuso.

A renglón seguido, dijo que lo anterior trae vergüenza individual a la víctima, lo que impide que ésta interponga la denuncia. “Una vez que la víctima pasa la crisis del trauma, la primera emoción de la acción delictiva, una vez que el proceso continúa, y viene el juicio oral, muchas veces no se presenta a declarar, entonces el caso queda impune”.

Reflexionó que la impunidad sigue siendo el caldo de cultivo para que persistan los abusos sexuales.

La legislación hondureña establece castigos de 15 años para la violación, de 5 a 8 años por actos de lujuria y si es agravado va de 7.5 a 12 años. “Las penas son fuertes, pero aquí el tema es que muchas veces las víctimas no finalizan el proceso porque se sienten revictimizadas durante todo el proceso”, concluyó.


Valora este artículo
(1 Voto)

volver arriba

       



 BANNER encuesta BCH