
Hace un par de décadas cuando era aún un adolescente leí en un diario escrito, de los más populares de la época, un artículo o un reportaje de una ecóloga estadounidense que después de haber recorrido una gran ´parte de la nación concluyó diciendo: Honduras terminará en un desierto, esa afirmación cambió el rumbo de mi vida y desde ese momento me dediqué a estudiar y seguir los temas relacionados con la naturaleza, principalmente, la nuestra.
Ahora, después de tantos años dedicados a trabajar en el manejo y aprovechamiento sostenible de la naturaleza, creo que con mucha propiedad y conocimiento tenía razón en llegar a esa conclusión la ecología norteamericana, que Honduras más temprano que tarde nos estamos acercando a crear las condiciones favorables para que este ecosistema “ Zona desértica”, generado por la falta de agua sea una realidad, principalmente, en el zona del corredor seco y zona sur de nuestro país.
Los reportes periodísticos y las organizaciones preocupadas por el tema ambiental en Honduras han denunciado esta situación relacionada con la pérdida de cobertura boscosa en todo el país, uno de los reportes más escalofriantes, fue elaborado por la organización denominada : Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), la cual reportaba la pérdida de 900 mil hectáreas cubiertas con bosques en un periodo de 11 años, lo que significa perder 10 hectáreas por hora.
Al perder la cobertura forestal, también, estamos perdiendo la gran diversidad de especies (animales y plantas) que existen en los 63 ecosistemas, reflejados por: reptiles, aves, mamíferos, la macrofauna y microfauna principalmente, los cuales generan la vida y el equilibrio ecológico que nos brinda beneficios ecosistémicos a la humanidad. Hoy se reporta la existencia nuevamente de un frente del gorgojo descortezador (Dendroctonus frontalis), el cual está afectando ya 169 hectáreas según información de la autoridad forestal.
Lamentablemente hay debo decir que desde el año 1974 cuando se instituyó la COHDEFOR y a la cual le fueron cambiando el nombre y debilitando en sus responsabilidades, más en las relacionadas con la protección que el aprovechamiento, para perjuicio de la mayoría de los hondureños; la administración forestal del Estado nunca ha entendido que para tener bosques robustos en abundancia debe invertir en la protección y mantenimiento del mismo, “lo que siembras cosechas dice el refrán”.
Hay que desarrollar el Sistema Social Forestal orientado a las labores de protección y manejo forestal, con esto estamos generando empleos dignos en nuestras comunidades y garantizando mejores y abundantes bosques, lo cual no ha ocurrido, la lógica nos dice que deberíamos tener más bosques y no menos, pero seguimos aferrados a que si hay manejo forestal, lo cual es una verdad a medias. Hay muy buenos ejemplos pero no es la generalidad, hay empresas responsables así como técnicos, pero en la mayoría de los aprovechamientos no hay un seguimiento técnico y es allí donde se pierde el uso natural del suelo.
Los impactos ambientales del inadecuado manejo forestal están a la vista, los podemos ver, sentir y muchos hondureños ya están lamentándose por no tener agua en sus residencias, esta situación afectará tarde o temprano a todos, nadie está exento; tarde o temprano le faltará el agua en su casa o en su actividad productiva., pero bueno, a estas alturas de la lectura debo de decirle que aún estamos a tiempo de revertir esta situación.
Tenemos un gran recurso forestal humano capacitado que rápidamente puede entender las nuevas prácticas de manejo forestal para evitar los incendios forestales y el control del ataque del gorgojo descortezador, Honduras tiene muchas comunidades dispersas a lo largo y ancho de las áreas forestales, hay que capacitar a los profesionales forestales en nuevas prácticas y estos a trabajar con las comunidades, “los incendios y plagas forestales las podemos manejar y controlar pero deben consultar el cómo hacerlo y no seguir haciendo nada al respecto”.
¡Tenemos que hacer éste cambio ya!, estamos entrando en una situación nada agradable para todos, el cambio climático nos afecta nuevamente, el próximo verano está cerca (faltan 6 meses para el 2027) y allí estaremos de cara a una nueva época seca, pero se enfrentará después de haber pasado el fenómeno del niño, el cual ya está generando una crisis de agua en los bosques, por esa razón, ya están siendo afectados por el gorgojo descortezador, recordemos que tuvimos 880 incendios forestales que quemaron 65,000 hectáreas de bosque este año.
¿Qué pasará en los próximos años de seguir haciendo lo mismo?, las respuestas todos las podemos contestar, y son las siguientes: menos agua en zonas residenciales para consumo doméstico, una crisis en la generación de alimentos en las áreas agrícolas por la falta de agua en ríos y quebradas, intensos veranos por la falta de árboles que nos brindan oxígeno, muy probable el cierre de algunas industrias por la falta de agua, volver a la energía térmica por el colapso de las plantas generadoras de energía en base a caudales y represamiento, proliferación de plagas y enfermedades por la poca higiene en general…etc.
¡Eduquémonos todos! principalmente el sector educativo formal, no podemos seguir con docentes que son más políticos que educadores, incentivando los monocultivos, cada dia perdemos los bosques nublados productores de agua y los bosques húmedos (manglares) productores de alimentos en el recurso marino costero, protejamos las Biosferas existentes, mejoremos la ganadería extensiva a intensiva en establos y la agricultura en los valles (tenemos 31 valles), imitemos lo hace el Estado de Israel y seremos los productores de alimentos de Centroamérica. Estoy seguro que tenemos los recursos y medios de como cambiar esta situación, pero escuchen y conversemos, cada día que pasa perdemos hectáreas de bosque y esta práctica nos cambiará la vida a todos, ¡vamos podemos cambiar! estoy seguro, seamos valientes, denunciemos la tala de los bosques, el futuro de sus hijos y nietos está en la incertidumbre, nadie puede vivir sin agua.








