San Salvador – La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) condenó hoy el atentado con coche bomba perpetrado el jueves contra el edificio que alberga Caracol Radio y la Agencia Efe, en Bogotá, que causó 36 heridos y cuantiosos destrozos materiales.
 

La APES indicó en un comunicado que «condena enérgicamente este hecho y expresa su solidaridad con las y los colegas periodistas de Radio Caracol, con las demás personas afectadas y con la sociedad colombiana».

«Como periodistas de un país que ya vivió la locura de la guerra, comprendemos el impacto de estas acciones, no solo en quienes ejercen la profesión, sino en toda la población, pero también sabemos que la voluntad de comunicar la verdad es más fuerte que el deseo de quienes intentan callarla», añadió el documento.

El Salvador padeció una guerra civil entre 1980 y 1992, que enfrentó a la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y al Ejército.

Tras la firma de los acuerdos de paz, en 1992, el FMLN se convirtió en partido político y se encuentra actualmente en el poder, tras ganar en las elecciones de marzo de 2009, en la que se impuso el actual presidente salvadoreño, Mauricio Funes.

La APES pidió a las instituciones de justicia que «investiguen, encuentren a las personas responsables y apliquen la ley para evitar que estos hechos se repitan» y expresó su confianza en que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos «hará lo necesario para garantizar la seguridad de las víctimas de este atentado y el libre ejercicio de la prensa».

«APES reconoce la valentía de las y los periodistas colombianos y en especial de estos medios de comunicación afectados por continuar con la trascendental misión de informar a la ciudadanía, aún en los peores momentos de violencia», añadió el boletín.

El coche bomba, que estaba cargado con 50 kilogramos de explosivo anfo, explotó seis días después de la investidura de Santos.

El mandatario colombiano admitió hoy que sigue sin saberse quién está detrás del atentado y ofreció una recompensa de más de 275.000 dólares (500 millones de pesos colombianos) por información que permita detener a los autores materiales e intelectuales del ataque.