
Periodista
El supuestamente “apóstol” Santiago Zuniga, conocido popularmente como Chago, fue capturado en flagrancia por la Policía Nacional en la frontera de El Amatillo, acusado ahora del delito de tráfico ilegal de personas.
Las autoridades identificaron a los detenidos como Lidia Sarahay Maldonado Matute, de 38 años, y Santiago Cruz Zúñiga «Apóstol Chago», de 59 años, quienes intentaron cruzar hacia El Salvador ocultando en el baúl de un vehículo Toyota Land Cruiser Prado a un adolescente hondureño de 16 años que viajaba sin acompañamiento.
Los agentes rescataron al menor con vida y lo pusieron bajo resguardo, para luego remitirlo a la Comisión Nacional para la Prevención de la Movilización Humana (CONAPINA) a fin de garantizar su protección.
El farsante y traficante de la fe, ha sido polémico por el trato vulgar que tiene sobre las mujeres, su ropa íntima, su atrevida vestimenta, tratándolas de prostitutas y otros conceptos peyorativos que denigran al sexo femenino.
Además, el “Apostol” se dedicaba a pedir dinero y ofrendas, favores y en el caso de Mel Zelaya, le solicitó un vehículo de las famosas Prados que lo trasladase de manera cómoda por todo el país.
El predicador hondureño Santiago Cruz Zúñiga, al estar de manera sospechosa en el edificio aduanero se activaron de inmediato los protocolos de protección a la niñez, mientras los adultos fueron puestos a disposición de la fiscalía correspondiente para ampliar las investigaciones.
Este mercenario debe ser demandado por violar la ley, pero principalmente queremos hacer un llamado a todos los feligreses y quienes profesan la fe evangélica para que desechen a este tipo de personajes que se arropan con una bandera religiosa.
El Chago con un vocabulario soez y ordinario, hace de la oración una chabacanada, no tiene respeto para los feligreses, no es un personaje honorable, no tiene educación y pide dinero abiertamente y sin vergüenza como si la gente está obligada a mantenerlo.
Mel Zelaya y como si el Gobierno era su hacienda, supuestamente le regalo una camioneta Prado para ganar el favor de su critica en las redes sociales y fustigar a quienes se oponían al régimen.
Sin pena, el “predicador” agarró el vehículo que se pagó con los impuestos del pueblo y andaba de arriba para abajo, hasta que fue capturado por traficar con personas, según la información que se desprende por parte de la Policía Nacional.
El pueblo evangélico debe desechar a este tipo de personajes que lejos de contribuir con la fe, está denigrándola, desprestigiándola y generando mala imagen a un pueblo que cree en Dios.
Las autoridades deberán procesarlo por el delito cometido, pero deberá existir una sanción moral en contra de este individuo que no tiene ni el más mínimo respeto por Jesucristo, sus seguidores y el pueblo en general.
Iniciemos una campaña en contra de los mercenarios de la fe, rechacemos a estos “pastores” que solo en merusas andan, solo detrás del pisto caminan, solo buscando ofrendas y ayudas para la “obra de Dios”.
Ya basta de soportar a este Chago y otros traficantes de la fe que se burlan de las mujeres demostrando su complejo o su mente distorsionada y enferma y pidamos castigo enérgico contra estos individuos vulgares y enfermos que le hacen daño a este país.





