Tegucigalpa – El movimiento feminista en Honduras ha alzado nuevamente la voz para denunciar la alarmante escalada de violencia de género que azota al país.
-Más de 60 mujeres han sido asesinadas de forma violenta en el territorio nacional en los primeros meses de 2026, consolidando una crisis humanitaria de género que no da tregua.
En lo que va del año, la cifra de muertes violentas de mujeres ya supera las 60 víctimas, una realidad que mantiene al país a la cabeza de la región con los índices más altos de femicidios e impunidad.
La defensora de derechos de las mujeres, Nohemí Díaz, calificó de «irresponsables» recientes aseveraciones de la Policía Nacional, donde se vinculan de forma preliminar estas muertes con estructuras del crimen organizado.
«Es irresponsable que las autoridades emitan estos juicios previos a realizar una investigación científica. Ninguna violencia se puede justificar y estas muertes deben investigarse a fondo para evitar que más niñas y mujeres sigan siendo asesinadas», señaló Díaz.
Para las organizaciones feministas, este tipo de declaraciones solo buscan desviar la responsabilidad estatal y revictimizar a las mujeres, ignorando que el Estado tiene el deber de proteger la vida sin prejuicios, zanjó.
La situación descrita por las defensoras revela un patrón alarmante en la desaparición de mujeres por lo que recuerdan que las primeras horas tras un reporte de desaparición son vitales, pero las autoridades no cumplen con los protocolos de búsqueda inmediata, como mandan las normas internacionales.
Con frecuencia, las mujeres reportadas como desaparecidas aparecen sin vida horas después, presentando signos de extrema saña y crueldad, lamentó.
Por si fuera poco, la impunidad persistente por ello Honduras sigue liderando las estadísticas de violencia feminicida en Centroamérica, con una mora judicial que impide que los culpables enfrenten la justicia.
Las organizaciones civiles han hecho un llamado directo a las nuevas autoridades de seguridad y del Ejecutivo para que «pasen de las promesas a la realidad». Aseguran que el «diario vivir» en Honduras no puede seguir siendo el miedo y la muerte para mujeres y niñas.
En ese sentido el llamado es urgente para la creación de políticas públicas efectivas, unidades de investigación especializadas y un sistema de justicia que deje de ser un espectador ante la barbarie que sufren las mujeres hondureñas. LB









