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Sistema parlamentario



cosenzaPor: Luis Cosenza Jiménez

Recientemente don Mel Zelaya ha propuesto que cambiemos nuestra forma de gobierno de un sistema republicano a un sistema parlamentario. 

Al parecer ya no basta con una asamblea constituyente, o más bien, pareciera que la asamblea constituyente ahora debe, entre otras “conquistas” y “medidas progresistas”, entregarnos una nueva constitución basada en un sistema parlamentario.  Reconozco que no sé si don Mel entiende el alcance de su propuesta, pero quiero pensar que ha tratado de tomarnos el pelo. Por esa razón, me permito ofrecerle algunas sugerencias para darle más especificidad a su idea.

En primer lugar, si hemos de adoptar el sistema desarrollado por los ingleses, entonces copiemos todo el modelo.  Eso implicaría optar por una monarquía constitucional basada en el sistema parlamentario. Necesitaremos, entonces, seleccionar a una reina o un rey, para lo cual propongo que usemos la lotería.  Al igual que se hace con la “Chica” pongamos todas nuestras tarjetas de identidad en una caja, y luego, con la presencia de todos los partidos políticos, salvo que decidamos “ciudadanizar” el proceso, saquemos una tarjeta de identidad, cuyo propietario se convertiría entonces en nuestra reina o rey.  Por supuesto que su Majestad deberá contar con un castillo, y propongo que se construya en Cantarranas, de tal forma que cuando nos refiramos a su Majestad podamos decir su Majestad de Cantarranas. Me parece poético el título y seguramente impresionará a propios y extraños. Su Majestad gozaría de inmunidad en el desempeño de sus funciones y su presupuesto sería fijado en libras esterlinas y, dada nuestras limitaciones presupuestarias, no podría exceder el cincuenta por ciento de lo que los ingleses asignan a sus Majestades.

Por supuesto que además deberemos contar con dos cámaras en nuestro Parlamento, y propongo que están sean la Cámara de los Ricos y la Cámara de los Pobres Desempleados.  Para poder optar a una curul en la primera, los candidatos deberán mostrar que cuentan con un patrimonio personal de por lo menos diez millones de libras esterlinas. Para aspirar a un asiento en la segunda, los candidatos deberán demostrar que están desempleados y que no reciben remesas que excedan el monto del salario mínimo, expresado también en libras esterlinas para evitar que su ingreso se vea incrementado artificialmente por la inflación local.  Los integrantes de la Cámara de los Ricos servirían de por vida, salvo que su patrimonio descienda por abajo del umbral de los diez millones de libras, mientras que los integrantes de la Cámara de los Pobres Desempleados servirían por dos años, sin opción a reelegirse. Después de todo, los pobres desempleados son muchos y el sistema, democrático, por supuesto, debería permitir que muchos de ellos puedan aspirar a integrar esa Cámara.

Seguramente que algunas dirán que he dejado a un amplio segmento sin representación, ya que quienes no son pobres desempleados, o no cuentan con un patrimonio de por lo menos diez millones de libras, carecerán de representación, y reconozco que eso es cierto.  Sin embargo, eso no es diferente a lo que vivimos en estos momentos, ya que nuestros diputados no representan a nadie. En el nuevo sistema, al menos parte de la población estará representada. Alternativamente, podemos crear una tercera cámara, la Cámara de la Clase Media Excluida y Olvidada, con lo cual seguramente mejoraríamos el vetusto sistema inglés.  Los integrantes de esta Cámara servirían por seis años, con opción a una reelección. Cada Cámara tendría competencia en los temas que afectan a sus representados, la Cámara de los Ricos vería los temas que involucran a los ricos, la de los Pobres Desempleados los temas que conciernen a los pobres desempleados y la de la Clase Media Excluida y Olvidada los asuntos que afectan a esa clase.  Cuando haya asuntos que afecten a todas las clases, las tres Cámaras tendrían que ponerse de acuerdo.

En cuanto al sistema judicial, habría una Corte Suprema con magistrados nombrados por la Cámara de los Pobres Desempleados y la Cámara de la Clase Media Excluida y Olvidada, y servirían de por vida.  Habría también una Corte Constitucional cuyos integrantes también servirían de por vida y serían nombrados por la Cámara de los Ricos. En vista de que en el sistema parlamentario no hay independencia de poderes, se buscaría dar independencia a los magistrados mediante un nombramiento vitalicio.

Seguramente que los estimados lectores tendrán valiosas ideas para mejorar esta improvisada propuesta.  Sin embargo, les conmino a que no caigamos en la trampa de debatir tonteras propuestas por algunos políticos para mantenernos ocupados debatiendo disparates.  A veces pareciera que algunos supuestos “líderes” de la oposición están coludidos con don Juan Orlando. En tanto la oposición esté en manos de quienes actualmente la dirigen, difícilmente superaremos nuestra triste situación.  Mientras nos mantienen capturados analizando sus grandes ideas, dejamos de hablar sobre lo que realmente es importante y urgente, en particular sobre la necesidad de distritos electorales uninominales y la segunda vuelta electoral.  No permitamos que nos utilicen y nos tomen el pelo. Exijamos más seriedad de nuestros políticos. No votemos por quienes insisten en mantenernos en nuestra patética situación.

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