Tegucigalpa – Alrededor de 100 mujeres han perdido la vida de forma violenta a nivel nacional en lo que va del año, en un contexto marcado por impunidad y debilidad en las instituciones investigativas, caviló la directora del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-UNAH), Migdonia Ayestas.
“El problema del país es que no hay investigación criminal que dé cuenta de qué es lo que está pasando”, expresó, al señalar que esto envía un mensaje de riesgo e impunidad a los agresores cuestionó Ayestas.
La especialista en seguridad sostuvo que una parte significativa de estos crímenes responde a dinámicas de poder y violencia estructural contra las mujeres.
Según los datos expuestos, alrededor del 70 % de las muertes violentas de mujeres corresponden a femicidios, muchos vinculados a violencia doméstica, intrafamiliar y estructuras criminales, lo que agrava el panorama de inseguridad.
La directora del ONV también alertó sobre el impacto social de estos hechos, donde día con día las cifras aumentan y rara vez se ve a alguien imputado tras estos sucesos.
Avisó que este tipo de lentitud jurídica sólo fortalece más las estructuras del crimen organizado responsables de esta clase de crímenes.
Finalmente, hizo un llamado al fortalecimiento de políticas públicas que promuevan los derechos de la mujer por parte del Estado.
“La violencia es una cultura donde los hombres creen que pueden someter a las mujeres”, concluyó. AD












